SACRAMENTOS

 
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DEFINICIÓN Sacramento es un signo sensible instituido por Cristo, que comunica la gracia.

El número de los sacramentos son siete, no porque sea un número simbólico o sagrado, sino porque Cristo no instituyó ni mas ni menos.

 Todos tienen una materia y una forma, pues en todos hay algún objeto-gesto exterior y en todos hay unas palabras.

 En todo sacramento hay un ministro que lo confiere, debe ser el ministro legítimo para que Cristo actúe por él.




El Bautismo


Citas

Materia: agua verdadera y bendecida (fuera del caso de necesidad)

Forma: Las palabras, YO TE BAUTIZO EN EL NOMBRE DEL PADRE DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO.

Sujeto: la persona, (niño o adulto).

Ministro: el ordinario es el obispo, el sacerdote y el diácono. Mc 16,15-16; Mt 28,18-20; Jn 3,5-6; Mt 3,16.




La Confirmación



Citas

Materia: el sacramento de la Confirmación se administra por la unción con el crisma en la frente, que se hace con la imposición de las manos.

Forma: "Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo"

Ministro: El Obispo es ministro ordinario, también el presbítero dotado de facultad por el derecho común o con el permiso del obispo.

Sujeto: Cristiano bautizado en gracia antes de recibirlo. "Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo" Hech 8,17




La Eucaristía

Citas

Jesús Sacramentado

La Sagrada Eucaristía

Materia: pan de trigo ácimo, y el vino de uva puro.

Forma: Las palabras con las que Cristo en la cena entregó su cuerpo y su sangre a los apóstoles, tal como se han conservado en el Canon de la Misa. Mt 26,26.

Ministro: El sacerdote

Sujeto: Toda persona bautizada y en estado de gracia.


El Matrimonio


Citas

Materia: es el Si en cuanto donación total al otro.

Forma: es el Si en cuanto aceptación del otro cónyuge.

Ministros: son los mismos contrayentes.

Sujetos: el hombre y la mujer bautizados que cumplan con las condiciones para la validez del sacramento y que no sean impedidos por lo prescrito por el Derecho Canónico. Mt 5,32; Mt 19,6.




El Orden Sacerdotal


Citas

Materia: imposición silenciosa de las manos.

Forma: oración ritual del sacramento.

Ministro: el Obispo.

Sujeto: el varón bautizado que a juicio del propio Obispo superior reúna las cualidades requeridas y no tenga ningún impedimento. Mt 28,16-20; 2 Tim 1,6; Hech 14,23.


La Reconciliación

Citas

Materia: Pecados mortales y aún los veniales.

Forma: Las palabras, "yo te absuelvo en nombre del padre del hijo y del espíritu santo" Jn 20, 22-23

Ministro: El presbítero o sea el sacerdote.

Sujeto: Toda persona bautizada.




La Unción de los Enfermos

Citas

Materia: Aceite consagrado por el Obispo o por el sacerdote en caso de necesidad.

Forma: Las palabras de la oración que acompaña la unción:

"Por esta santa Unción y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad. Amén. St 5, 13-15

Ministro: Todo sacerdote.

Sujeto: El cristiano enfermo que reúna las condiciones prescritas por el código de derecho canónico.











El Bautismo  


En el Antiguo Testamento el rito de iniciación era la circuncisión.

Más adelante entre los Esenios y en la secta del Qumran fue introducido el rito del bautismo pero con un sentido meramente exterior, o sea idea de purificación. En este sentido lo usó Juan el Bautista y fue Jesús quien lo convirtió en sacramento.

En la historia de la Iglesia encontramos el uso del rito del bautismo desde el principio. Inicialmente se confería sólo a los adultos y se realizaba por inmersión (entrar y salir del agua o sea morir y resucitar a una nueva vida).

Desde el siglo V D.C. se empezó a administrarlo también a los niños.



INSTITUCION:

Anunciado por los profetas Ez. 36,25-28, "Derramaré sobre ustedes agua purificadora y quedarán purificados. Los purificaré de toda mancha y de todos sus ídolos. Les daré un corazón nuevo, y pondré dentro de ustedes un espíritu nuevo. Les quitaré del cuerpo el corazón de piedra y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes para que vivan según mis mandamientos y respeten mis órdenes. Habitarán en la tierra que yo di a sus padres. Ustedes serán para mí un pueblo y a mí me tendrán por su Dios."




MATERIA:

agua verdadera y bendecida. (fuera del caso de necesidad)

EL BAUTISMO FUE INSTITUIDO POR CRISTO.

Jn. 3,3-5: "Jesús le contestó: En verdad te digo, nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo, de arriba. Nicodemo le dijo: ¿Cómo renacerá el hombre ya viejo? ¿Quién volverá al seno de su madre para nacer de nuevo? Jesús le contestó: En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios."

Jn. 3.22-26: "Ustedes, samaritanos, adoran lo que no conocen, mientras que nosotros, los judíos, conocemos lo que adoramos, porque la salvación viene de los judíos. Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Son esos adoradores a los que busca el Padre. Dios es espíritu; por tanto, los que lo adoran, deben adorarlo, en espíritu y en verdad. La mujer contestó: Yo se que el Cristo está por venir. Él, al llegar, nos enseñará todo. Jesús le dijo: Ese soy yo, el que habla contigo."

Mt. 28, 19-20: "Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes hasta que se termine este mundo".

FORMA:

las palabras: YO TE BAUTIZO, EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO.

SUJETO:

la persona, niño o adulto.

MINISTRO:

El ordinario es el Obispo, el sacerdote y el diácono.

El Obispo puede delegar a un seglar, y en caso de necesidad cualquiera puede hacerlo, con tal de que tenga la debida intención y pronuncie las palabras de la forma correctamente.

  

La Confirmación 


Para entender el sentido de este sacramento es preciso volver al acontecimiento de PENTECOSTES.
Reunidos en oración los discípulos recibieron al ESPIRITU SANTO y de temerosos que eran empezaron a:
  • Predicar
  • Convertir
  • Bautizar

Y se lanzaron a la conquista del mundo para Cristo.


INSTITUCIÓN:

Lc. 24, 49-53: "Ahora yo voy a enviar sobre ustedes al que mi Padre prometió. Por eso, quédense en la ciudad hasta que hayan sido revestidos de la fuerza que viene de arriba. Jesús los condujo hasta cerca de Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y, mientras los bendecía, se alejó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos se postraron ante él y volvieron muy alegres a Jerusalén, donde permanecían constantemente en el
Templo alabando a Dios".

El Señor resucitado, antes de su Ascensión al cielo, exhorta expresamente a los apóstoles a que no salieran de Jerusalén, sino esperaran la promesa del Padre. Sólo la fuerza del Espíritu Santo los capacitaría para su función apostólica de testigos.

  

MATERIA:

el sacramento de la CONFIRMACION se administra por la unción con el crisma en la frente que se hace
con la imposición de las manos.

FORMA:

"RECIBE POR ESTA SEÑAL EL DON DEL ESPIRITU SANTO".

MINISTRO:

El Obispo es ministro ordinario de este sacramento.

SUJETO:

Cristiano bautizado en estado de gracia antes de recibirlo.




La Eucaristía


La Eucaristía es la consagración del pan en el Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre, renueva mística y sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la Cruz.

Por otra parte, la recepción de Jesucristo sacramentado bajo las especies de pan y vino en la sagrada Comunión significa y verifica el alimento espiritual del alma. Y así, en cuanto que en ella se da la gracia invisible bajo especies visibles, guarda razón de sacramento.

Tiene razón de sacrificio en cuanto se ofrece, y de sacramento en cuanto se recibe.

La Eucaristía es el sacramento en el cual, bajo las especies de pan y vino, Jesucristo se halla verdadera, real y substancialmente presente, con su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad.

Es por eso, el más grande e importante de los sacramentos, de donde salen y hacia el que van todos los demás, centro de la vida litúrgica, expresión y alimento de la comunión cristiana.

La Eucaristía fue también preanunciada varias veces en el Antiguo Testamento.

  • Salomón en el libro de los Proverbios: "La Sabiduría se edificó una casa con siete columnas (los siete sacramentos), preparó una mesa y envió a sus criados a decir: " Venid, comed el pan y bebed el vino que os he preparado". (Prov. 9,1).
  • El profeta Malaquías, hablando de las impurezas de los sacrificios de la ley: "Desde donde sale el sol hasta el ocaso, grande es mi nombre entre las gentes, y en todo lugar se sacrifica y ofrece a mi nombre una oblación pura" (Mal. l,10ss).


La verdad de la presencia real, corporal y substancia de Jesús en la Eucaristía, fue profetizada por el mismo Señor antes de instituirla, durante el discurso que pronunció en la Sinagoga de Cafarnaúm, al día siguiente de haber hecho el milagro de la multiplicación de los panes y de los peces. "Yo soy el pan de la vida, si uno come de este pan vivirá para siempre, pues el pan que yo os daré es mi carne, para la vida del mundo" (Jn.6,32-34, 51).

El signo externo del sacramento, son la materia (pan y vino) y las palabras de la consagración (forma).

Confiere la gracia, como afirma el mismo Cristo: "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna".(Jn 6,54), o sea, la gracia, que es prenda de vida eterna.

Fue instituido por Jesucristo en la Ultima Cena, como consta repetidamente en la escritura: "Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y dándoselo a los discípulos, dijo: "Tomad y comed, esto ES mi cuerpo". Y tomando el cáliz y dando gracias, se lo dio, diciendo: "Bebed de el todos, que esta ES mi sangre del Nuevo Testamento; que será derramada por muchos para remisión de los pecados". (Mt.26,26-28).

La materia para la confección de la Eucaristía es el pan de trigo y el vino de la vid. Esta es una verdad de fe definida en el Concilio de Trento.

El recibir la Eucaristía produce en el alma los siguientes efectos:

  • Aumento de la gracia santificante.
  • Producción de gracia sacramental.
  • Perdón de los pecados veniales.
  • Es prenda de vida eterna.

Sabemos que el único sacramento absolutamente indispensable para salvarse es el bautismo: si un niño recién bautizado muere, se salva, aunque no haya comulgado. Sin embargo, para un bautizado que ha llegado al uso de razón, la Eucaristía resulta también requisito indispensable, según las palabras de Jesucristo: "Si no coméis la Carne del Hijo del Hombre y no bebéis su Sangre, no tendréis vida Eterna".
(Jn.6,53).

No sería razonable que un hombre alcanzara la salvación que es unión con Dios, sin tener en la tierra al menos el deseo de la Eucaristía, que es también unión con Dios.

La iglesia ordena en su tercer Mandamiento de La Santa Madre Iglesia, que al menos una vez al año y por Pascua de Resurrección, todo cristiano con uso de razón debe recibir la Eucaristía. También hay que comulgar cuando se está en peligro de muerte.

Esto es lo que la Iglesia nos sugiere como mínimo, ya que desea que se reciba al Señor con frecuencia, incluso diariamente.

Lo que se realiza, pues, en la Eucaristía es la conversión del pan y del vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, que es lo que llamamos la transubstanciación.

Bajo cada una de las especies sacramentales (pan y vino), y bajo cada una de sus partes cuando se fraccionan, está contenido Jesucristo entero, con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad.

Lo cual quiere decir que Cristo está presente hasta en una migajita de la hostia, por eso el sacerdote tiene mucho cuidado al dar la comunión de que no se caiga ningún pedacito al suelo.

A la Misa se le llama BANQUETE EUCARISTICO. ¿ Porqué se le ha dado este nombre de Banquete Eucarístico?

 

¿ Es nuestra misa una fiesta? ¿Participamos en ella con alegría? ¿nos sentimos más hermanos en cada celebración? ¿Comemos el Pan Celestial comulgando? Sería muy triste que nos dijeran: "vengan a ver comer a los demás". Eso no sería un verdadero banquete para nosotros. Y si no comulgamos en la Misa nos quedaremos así: viendo comer a los demás mientras que nosotros seguimos desfallecidos de debilidad espiritual. Jesús dijo: "Tomad y comed" y no solamente " Tomad y mirad".

Quiere que nos alimentemos con su cuerpo en la Eucaristía. Nos preparemos lo mejor posible, pero no nos quedaremos sin comulgar.

¿ Qué responder a los que dicen: "yo no comulgo porque soy pecador?

San Francisco de Sales repondía así: Si eres débil debes comulgar para volverte fuerte. Si has pecado mucho te conviene comulgar (después de confesarte bien) para que la presencia de Jesucristo te traiga fuerzas para no seguir pecando tanto. Si te domina el mal genio, al recibir en la comunión al que es "manso y humilde de corazón", El te irá contagiando de su bondad y su buen genio. Si tienes inclinación a la impureza y al vicio, la presencia en tu alma de Cristo el Cordero Inmaculado que jamás tuvo la más mínima mancha de pecado, te irá dando fortaleza hacia todo lo que es impuro, y amor por la virtud. Si te vence el orgullo, Jesús que es humilde te irá haciendo semejante a El. No comulgas por que ya eres santo, sino porque deseas llegar a la santidad. Y sin comulgar no lo lograrías quizá jamás.

  


El Matrimonio  




  • El sacramento del matrimonio es la presencia de Cristo, presencia sacramental. Es decir siendo el matrimonio un sacramento, se convierte en un medio de comunicación de la gracia de Dios. Es un camino para la salvación de los que lo integran.
  • Como sacramento es un signo del amor y de la alianza de Cristo con su Iglesia.
  • La finalidad del sacramento del matrimonio es la santificación de los esposos mediante: la Unión y la procreación y educación de los hijos.
  • Es la manera de ayudarse mutuamente con la gracia de Dios en la realización de la propia vocación.

Materia

Es el "SI" en cuanto donación total al otro.

Forma

Es el "SI" en cuanto aceptación del otro cónyuge.


Ministros

Son los mismos contrayentes.


Sujetos

El hombre y la mujer bautizados que cumplan con las condiciones para la validez del sacramento y que no sean impedidos por lo prescrito en el derecho canónico.


   

El Órden Sacerdotal

Aunque sabemos que todos los miembros de la Iglesia, fundada por Cristo, participan en virtud del Bautismo del Sacerdocio de Cristo, no hay que olvidar que el mismo Jesús escogió de entre el grupo de setenta discípulos que le seguían , a doce de ellos quienes fueron llamados APOSTOLES, es decir, enviados, encargados. Mt. 10, 1-4; Mc. 3, 13-19; Lc. 6, 12-16

 Cristo pues eligió a doce:

Como patriarcas del nuevo Israel: Lc. 6, 12-16

Les trasmitió su propia misión, que el había recibido del Padre: Jn. 20, 21.

Les trasmitió el poder de celebrar la Eucaristía: Lc. 22, 19., 1 Cor. 11, 25 ss.

El poder de perdonar los pecados: Jn. 20, 22 ss.

Y de bautizar y de predicar: Mt. 28, 19 ss.

De esta manera todo hombre debe ver en el sacerdote "un servidor de Cristo y administrador de los misterios de Dios". 1 Cor. 4,1


Grados del Sacramento del Orden:

a) EL EPISCOPADO: o ministerio apostólico que se deriva directamente del ministerio de los apóstoles. El obispo es quien preside una comunidad de fieles, de la cual es también pastor. El posee el orden en toda su plenitud.

b) EL PRESBITERADO: este grado no llega a la cumbre del episcopado, sin embargo, los presbíteros (los que llamamos sacerdotes) están unidos a sus obispos en el sacerdocio, de ellos dependen en su ministerio y, en virtud del sacramento del orden, han sido consagrados como verdaderos sacerdotes participando, en su grado, del ministerio de Cristo, único mediador. 1 Tes. 2,5.

c)EL DIACONADO: es el grado inferior del orden sacerdotal. El diácono (que existe desde la Iglesia Apostólica) tiene las siguientes funciones:

  • Administrar solemnemente el sacramento del Bautismo.
  • Conservar y distribuir la Eucaristía.
  • Bendecir los matrimonios.
  • Llevar el viático a los enfermos.
  • Leer a los fieles la Sagrada Escritura.
  • Predicar.
  • Bendición e imposición de las cenizas.
  • Presidir los ritos funerales y sepelios (sin la celebración eucarística.

 Un sacerdote es un hombre, elegido por Dios para servir a los hombres, en las cosas de Dios.



Ministro

El obispo. En la ordenación de un obispo debe de haber al menos tres obispos.


Sujeto

El varón bautizado que, a juicio del propio OBISPO o SUPERIOR (si es religioso) reúna las cualidades requeridas y no tenga ningún impedimento.

Materia

Imposición silenciosa de las manos.

Forma

Oración ritual (varía según los tres grados).
  

La Reconciliación


Existen dos peligros en la vivencia del sacramento de la penitencia:
  • la rutina
  • el apartamiento

Rutina

Actos religiosos que no tocan la profundidad de la persona.

No provoca una crisis saludable de conversión interior.

Vida espiritual anquilosada

Abandono (desafección práctica)

Mas perniciosa que la rutina porque corta los canales de la vida sobrenatural.


Para que produzca saludables efectos:

  • Actuación consciente de nuestra fe y de nuestro amor personal.
  • El sacramento de la penitencia es un verdadero encuentro personal y vital del hombre arrepentido y renovado interiormente con Cristo perdonador.
  • Confesión periódica, semanal si es posible.
  • Apreciar el sacramento
  • Práctica asidua, consciente y viva, llena de fe y sencillez
  • Fuente de renovación interior y de progresiva identificación con Cristo.

El cristiano acude a él para:

  • El perdón de los pecados
  • Obtener la fuerza para luchar contra infidelidades, costumbres torcidas, hábitos de rutina y dispersión, y tendencias incontroladas de concupiscencia y amor propio.
  • Purificación interior
  • La firmeza de voluntad en su lucha por el Reino
  • Nuevas fuerzas para cumplir su misión.

Frutos:

  • Una más íntima identificación con el espíritu y las actitudes de Cristo
  • Aumenta el conocimiento propio
  • Crece la humildad cristiana
  • Se desarraigan las malas costumbres
  • Se hace frente a la indolencia y pereza espiritual
  • Se purifica la conciencia
  • Se robustece la voluntad
  • Se lleva al cabo la saludable dirección de las conciencias
  • Aumenta la gracia en virtud del sacramento.

El que se confiesa:

  • Tiene un proyecto vital que le preocupa y anhela realizar
  • Quiere volver a ocupar su puesto en la inmensa marcha de la humanidad hacia el Reino
  • Es consciente de que al pecar se ha desligado de Dios y se ha separado de los hermanos
  • Sabe que en Cristo mediador vuelve a encontrar a Dios y vuelve a unirse con sus hermanos en el Cuerpo Místico de Cristo
Encuentra a Cristo en el sacerdote que administra los sacramentos in persona Christi.

La Unción de los Enfermos


Es un sacramento de enfermos; la enfermedad ha de entenderse como física, pero no hay que olvidar que el mal físico es una cuestión del hombre entero ante Dios. El sacramento es dirigido al cristiano que sufre una enfermedad seria y que está ante Dios su Señor y Salvador, para este momento instituyó Cristo la Unción de los enfermos.

Su finalidad es ayudar al enfermo a vivir cristianamente su período difícil.

  • El sacramento produce el consuelo y la fortaleza del enfermo ante su enfermedad.
  • Confiere el perdón de los pecados, en el caso de que no tenga conciencia de ellos, en caso contrario debe confesarse.
  • Une sus sufrimientos a la pasión de Cristo, convirtiendo su mal físico en un bien redentor.

Materia

Aceite consagrado por el Obispo o por el sacerdote en caso de necesidad.

Forma

Las palabras de la oración que acompaña a la unción; POR ESTA SANTA UNCION Y POR SU BONDADOSA MISERICORDIA TE AYUDE EL SEÑOR CON LA GRACIA DEL ESPIRITU SANTO.


Ministro

Todo sacerdote.

Sujeto

El cristiano enfermo que reúna las condiciones prescritas por en Derecho Canónico.


Institución

Mc. 6,7

Mc 6,13

Santiago 5, 14.