MORAL CRISTIANA      
      


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¿DÓNDE ESCONDIERON LA FELICIDAD?

Un poco antes de que la humanidad existiera,
se reunieron varios duendes
 para hacer una travesura.

Uno de ellos dijo:
"Debemos quitarles algo, pero,
¿Qué les quitamos?"

Después de mucho pensar uno dijo;
"¡Ya sé!,
vamos a quitarles la felicidad,
pero el problema va a ser
dónde esconderla para que
no la puedan encontrar".


Propuso el primero:
"Vamos a esconderla en la cima
del monte más alto del mundo".

A lo que inmediatamente repuso otro:
"No, recuerda que tienen fuerza
y alguna vez alguien puede subir
y encontrarla, y si la encuentra
uno ya todos sabrán donde está."

Luego propuso otro:
"Entonces vamos a esconderla
en el fondo del mar"

Y otro contestó:
"No, recuerda que tienen curiosidad
y alguna vez alguien
construirá algún aparato
para poder bajar y entonces la encontrará".

Uno más dijo:
"Escondámosla  en un planeta
lejano a la tierra",

Y le dijeron:
"No, recuerda que tienen inteligencia
y un día alguien va a construir
una nave en la que pueda viajar
a otros planetas y la va a descubrir,
y entonces todos tendrán felicidad".

El último de ellos era un duende
que había permanecido en silencio
escuchando atentamente
cada una de las propuestas
de los demás duendes.

Analizó cada una de ellas y entonces dijo:
"Creo saber dónde ponerla
para que realmente nunca la encuentren".

Todos voltearon asombrados
y preguntaron al unísono:
"¿Dónde?".

El duende respondió:
"La esconderemos dentro de ellos mismos,
así estarán tan ocupados buscándola fuera,
que nunca la encontrarán".



La Moral Católica


La moral no es una jaula ni una prisión que quita la libertad. El conjunto de reglas, prohibiciones y mandatos que propone, sirve por el contrario para custodiar la libertad, para que el hombre pueda alcanzar, como individuo y como comunidad, su plena realización. Como las reglas de la salud tienen como fin el garantizar nuestro bienestar físico, así las normas morales son las condiciones necesarias para conducir a la persona al pleno desarrollo de sus capacidades de conocimiento y de amor.

Tomemos como ejemplo las reglas establecidas por la justicia. Si se respetan, se sirve en una sociedad ordenada y pacífica. Si, por el contrario, no son respetadas se dan gravísimos abusos, como robos, homicidios, discordias, engaños, egoísmos de todo tipo, etc.

Otro ejemplo significativo lo ofrecen las normas para conservar el medio ambiente. Si son respetadas, entonces el medio ambiente ayuda al hombre a vivir feliz. En caso contrario pueden derivarse consecuencias tan graves que pongan en peligro la misma existencia humana.

Las reglas, como se ve, no obstaculizan sino que facilitan y favorecen la consecución de los resultados que nosotros deseamos.

Comprendamos así las palabras de Jesús: "Si quieres entrar en la vida, observa los mandamientos" (Mt. 19, 17).

1. ¿Qué es la moral católica?

La moral católica es el conjunto de las normas que enseñan al hombre cómo debe comportarse para vivir según Dios, y así realizarse así mismo y alcanzar después de esta vida la felicidad eterna del Paraíso.

2. ¿Es posible resumir en pocas palabras la enseñanza de la moral católica?

Se puede resumir en pocas palabras la enseñanza de la moral católica diciendo que la cosa más importante, es más, la única cosa verdaderamente importante es vivir, crecer y perseverar hasta el final en la gracia de Dios, observado los mandamientos y evitando el pecado, sobre todo el pecado mortal, para merecer así la felicidad eterna.

3. ¿Es difícil practicar la moral católica?

La moral católica es exigente y comprometida, porque nos propone un ideal altísimo, el de vivir como hijos de Dios, pero somos ayudados en nuestro camino por los ejemplos de Nuestro Señor Jesucristo, de la Virgen María y de los Santos, y sobre todo por la gracia del Espíritu Santo que nos da en los sacramentos y podemos siempre pedir en la oración. La dificultad del empeño es después compensada por aquella gratificación, paz y alegría interior que derivan de la conquista de todo gran ideal.



El Pecado

Los pecados son las malas acciones que absolutamente deben evitarse. Ellos constituyen el mayor mal, aunque el hombre de hoy parece no tener de ellos una clara conciencia, de tal manera que ya Pío XII decía que el mayor pecado de nuestro tiempo es que los hombres han perdido el sentido del pecado.

El pecado comporta el rechazo de la recta razón, es decir, el rechazo de la verdad, y el rechazo del amor de Dios que nos indica cuál es nuestro verdadero bien. Directa o indirectamente es desprecio de Dios y de su amor.

El pecado corta en nosotros el hilo directo con la vida y da la muerte del alma. Como la enfermedad debilita y destruye el cuerpo, así el pecado es aquel cáncer espiritual que debilita y mata la vida del espíritu.

En Cristo crucificado el pecado revela su verdadera naturaleza: no es sólo desobediencia a un mandamiento divino, sino una condena a muerte del Amor. Este es su terrible poder.

Pero el Crucificado es poderoso. Jesús con su muerte nos revela el verdadero rostro del pecado, mas nos ofrece también la fuente inagotable del perdón.

24. ¿Qué es el pecado?

El pecado es una transgresión de la ley de Dios y el rechazo del verdadero bien del hombre. Quien peca rechaza el amor divino, se opone a la propia dignidad de hombre llamado a ser hijo de Dios y hiere la belleza espiritual de la Iglesia, de la cual todo cristiano debe ser piedra viva.

25. ¿De qué modo se puede cometer el pecado?

Se puede cometer el pecado en los pensamientos (complaciéndose en el mal), con los deseos (deseando el mal), con las palabras, con las obras y con las omisiones (no haciendo el bien que se puede y se debe hacer).

26. ¿Los pecados son todos igualmente graves?

Los pecados pueden ser más o menos graves, y la distinción fundamental es entre pecados veniales (o leves), y pecados mortales (o graves).

27. ¿Qué es el pecado mortal?

El pecado mortal es una transgresión de la ley de Dios en materia grave, hecha con plena advertencia (esto es, conscientemente) y con consentimiento deliberando (es decir, voluntariamente).

28. ¿Qué significa "materia grave"?

Significa que el objeto o contenido de la acción constituye una transgresión importante de la ley moral.

29. ¿Qué significa exactamente que la advertencia debe ser "plena" y el consentimiento "deliberado"?

Significa que la mente debe captar con claridad el valor moral de la acción, y la voluntad quererla plenamente.

30. ¿Qué es el pecado venial?

El pecado venial es una transgresión de la ley de Dios en la que falta o la gravedad de la materia, o la plenitud de la advertencia o del consentimiento.

31. ¿Por qué el pecado grave se llama mortal?

El pecado grave se llama mortal porque separa de Dios haciendo perder la gracia santificante, que es la vida del alma.

32. ¿Qué otros daños ocasiona al alma el pecado mortal?

El pecado mortal destruye la caridad en nuestro corazón y nos aparta de Dios, sumo Bien y felicidad nuestra. Si no es reparado por el arrepentimiento y por el perdón de Dios provoca la exclusión del Paraíso y la muerte eterna del Infierno, priva de los méritos adquiridos e impide todo crecimiento espiritual haciéndonos esclavos del mal.

33. ¿Hay algo más grave y más dañino que el pecado mortal?

No existe nada más grave y más dañino que el pecado mortal, que separa de Jesús, único Salvador. El sarmiento separado de la vid no sirve para nada, si no es para ser echado al fuego (Jn 15, 6).

34. ¿Por qué el pecado leve se llama venial?

Porque aún siendo una acción que en sí es mala, sin embargo no es tan tal que determine una verdadera oposición a Dios; no nos hace perder su amistad y, aunque nos debilita espiritualmente, no mata en nosotros la vida de la gracia.

35. ¿Qué daños produce el pecado venial?

El pecado venial enfría el fervor de la vida cristiana, obstaculiza el camino de perfección y nos hace merecedores del Purgatorio en la otra vida. Puede además disponernos al pecado mortal.


MANDAMIENTOS

También llamados El Decálogo, son los preceptos divinamente revelados a Moisés en el Monte Sinaí. Escritos por Dios en dos tablas de piedra. Se encuentran dos veces en la Biblia: Exodo 20: 1-17 y Deuteronomio 5: 6-18. Hay algunas diferencias: En el Exodo (versión mas antigua) la motivación para guardar el sábado es  religiosa mientras que en el Deuteronomio es mas bien humanitaria. Junta en un mandamiento a la esposa junto con todas las posesiones.

Los Diez Mandamientos son una expresión de la ley natural, con la excepción del primero y el tercero.  Algunas partes del Decálogo se encuentran en las leyes de otras religiones antiguas. Sin embargo los Diez Mandamientos superan a los otros códigos morales de la antigüedad por su monoteísmo explícito, su doctrina sobre la grandeza y bondad de Dios y por las obligaciones morales que se extienden hasta los deseos íntimos del corazón.

Los 10 Mandamientos son el fundamento irreversible de la moral.



PRIMER MANDAMIENTO
AMARAS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
SEGUNDO MANDAMIENTO
NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO
TERCER MANDAMIENTO
SANTIFICARÁS LAS FIESTAS
CUARTO MANDAMIENTO
HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE
QUINTO MANDAMIENTO
NO MATARÁS
SEXTO MANDAMIENTO
NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS
SÉPTIMO MANDAMIENTO
NO ROBARÁS
OCTAVO MANDAMIENTO
NO LEVANTARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS
NOVENO MANDAMIENTO
NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS
DÉCIMO MANDAMIENTO
NO DESEARÁS LOS BIENES AJENOS




VALORES CRISTIANOS

Cristo nos enseña a ser compasivos y misericordiosos.

¿Cómo vive un católico el valor de la responsabilidad?

Ser cristianos es, principalmente dejarse amar por Dios.

Dios nos pide que vivamos y santifiquemos el momento presente.

Ayudar a los demás a mejorar su vida espiritual y personal, es una muestra del amor cristiano, de verdadera amistad y aprecio por quienes nos rodean.

La paciencia es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida.

Debemos aprender a convivir con todos, por encima de sus defectos, ideas y modos de ser.

Dios escucha a todos sus hijos, aunque alguna vez parezca que calla o no nos escucha.Siempre está atento a las flaquezas de los hombres, para perdonar, levantar y ayudar.

Hablar con valentía y decisión ante la injusticia y el atropello; callar ante la calumnia o la murmuración.

¿Qué significa ser fieles en lo pequeño? Cuidar los detalles que parecen insignificantes en la vida familiar, las relaciones sociales, el cumplimiento de nuestro deber y en la piedad con Dios.

Jesús nos enseña que no existe oposición entre ser buen católico y servir fielmente a la sociedad civil.

Vivir en constante disponibilidad a las necesidades ajenas es una forma de imitar a Jesús, quien siendo Dios, no vino a ser servido sino a servir.

Noviembre nos recuerda que hemos de morir. También que hay una vida eterna. Que algunos son santos y están en el Cielo. La Iglesia nos enciende la esperanza

Cada uno, de acuerdo a su estado, debe ser generoso con Cristo y entregarle su tiempo, su vida, su amor...

La amistad forma parte fundamental del trato al prójimo y de nuestra propia salvación.

Perdonar a quienes nos ofenden nos hace ser mejores cristianos. Conoce la doctrina católica que nos enseña a vivir el valor del perdón.

Este es un buen momento para hacer balance del año que ha pasado y propósitos para el que comienza. Ha llegado el tiempo para dar gracias por todos los beneficios del Señor.


Cómo se vive la justicia en las circunstancias normales de la vida.

En la familia, Dios es fuente de unión, alegría, fortaleza y confianza.

Estamos obligados a velar por nuestros padres y a cumplir obligaciones con nuestros hijos.

Muchos combates se libran cada día en el corazón del hombre, y esta lucha por volver a Dios, debe ser positiva, alegre y constante.
Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. Conoce como dar a la alegría de tu vida un profundo sentido católico.

Jesús imparte doctrina, da testimonio de las obras bien acabadas y de la caridad con todos, ¿procuramos dar ejemplo de vida cristiana cada día?

El cristiano sabe agradecer a Dios los dones que recibe cada día. También sabe expresar gratitud a todos aquellos que le favorecen de mil maneras.

Los bienes materiales son un medio para el desarrollo personal y el bien social.

Todos y cada uno de los instantes de nuestra existencia pueden convertirse en un acto de amor a Dios.

El Señor siempre atiende a la oración. Pero ¿sabemos pedir lo que más conviene a nuestra alma?

La Fe mueve montañas. La fe nos deja ver los milagros más grandes.

La fortaleza es necesaria para evitar el desánimo, para dejar a un lado las baratijas de la tierra y no permitir que el corazón se apegue a ellas.

El trabajo bien hecho por amor a Dios, es camino de santificación y medio para lograr el perfeccionamiento personal y profesional.

La humildad nos acerca a Dios y nos hace apreciar nuestra realidad frente a la grandeza Divina.
La felicidad verdadera y profunda es mucho más que aprender a disfrutar las cosas pequeñas y cotidianas, o aceptar nuestras cualidades y limitaciones.

Acercarnos a Dios es cosa de un instante. La santificación es obra de toda la vida.
La indisolubilidad del matrimonio, la fidelidad y el amor a los hijos conducen a la santidad.





VALORES


Vivir y comportarse dignamente en todo lugar.

Ser más ordenados y dar bienestar y buen ejemplo.

Esfuerzo de estar a tiempo en el lugar adecuado.

Ser personas de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros principios.

Revisar el valor que nos enseña la importancia de terminar lo que emprendemos.

Buscar actividades recreativas que nos hagan crecer en los valores humanos.

Importancia de adquirir conocimientos a través del estudio y la reflexión de las experiencias cotidianas.

Ser conscientes de la necesidad de recibir dirección y ayuda en todos los aspectos de nuestra vida.

Despertar hacia la realidad, descubriendo todo aquello que afecta en mayor o menor grado al desarrollo personal, familiar y social.

Actitud madura, responsable y llena de respeto por nuestros semejantes.

La buena comunicación puede hacer la diferencia entre una vida feliz o una vida llena de problemas.

Descubrir a las personas, sus necesidades y padecimientos, con una actitud permanente de servicio.

Encontrar las cosas en su lugar, pero lo más importante es el orden interior.

Brindar ayuda y colaborar para hacer la vida más ligera a los demás.
Realizar cosas por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo.

Conservar la calma en medio de nuestras ocupaciones y problemas, mostrándonos cordiales y amables con los demás.

Tener más cordura y ser más amables con los demás es incompatible con la "prisa".

Es el aprendizaje de la vida.

Fortaleza interior y encanto, algo mucho más profundo y perdurable.

Forjar amistades para toda la vida.

Afrontar las diferencias de ideas, costumbres y creencias.

Irradiar desde el interior la alegría desde la fuente del amor.

Conformar una personalidad propia.

De personas bien nacidas es ser agradecidas.

Para tener amigos y para ser dignos de confianza

Dar y darse. El valor que nos hace mejorar como personas.

Ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante...

Una de las mejores cualidades que nos gustaría poseer y, sobre todo, que nos gustaría encontrar en los demás.

Vivir en sociedad, no sólo en los casos de urgencia.

La alegría de compartir con alguien la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal de la pareja.

El camino para mejorar la capacidad de comunicación y de adaptación en los ambientes más diversos.

Es posible hacer un esfuerzo extra para alcanzar una meta ¿Por qué no hacerlo para servir mejor a los demás?


Dominar la comodidad y los impulsos propios.

Ver el mundo como es, y no como queremos que sea.

La protección del medio ambiente, una forma de servir a los demás.

Asumir con responsabilidad y alegría el papel en la familia.

Una palabra adecuada en el momento justo.

Vivir plenamente nuestro compromiso como ciudadanos.

Poner el corazón en las personas, y no en las cosas materiales.

Dar más allá de lo que se considera normal, para ser cada día mejores.

Un modo de ser entusiasta, dinámico, emprendedor, son cualidades que distinguen a la persona optimista.

Adaptarse rápidamente a las circunstancias, para una mejor convivencia y entendimiento con los demás.

Todos lo necesitamos, todos podemos darlo.

Administrar nuestro tiempo y recursos, moderando nuestros gustos y caprichos para construir una verdadera personalidad.

Actitud responsable de colaboración y participación, importante para las buenas relaciones, la convivencia y el trabajo productivo.

Un líder tiene el compromiso y la obligación de velar por la superación personal, profesional y espiritual de quienes lo rodean. Es una responsabilidad que como personas debemos asumir.

La superación requiere acciones inmediatas, planeación, esfuerzo y trabajo continuo.

Tener seguridad en nuestras capacidades, y un profundo conocimiento de nosotros mismos

Más que cumplir con una obligación, es poner en juego nuestras capacidades para sacar adelante todo aquello que se nos ha confiado.

Trabajar es solo el primer paso, hacerlo bien y con cuidado en los pequeños detalles es cuando se convierte en un valor.

Comprendemos la irresponsabilidad cuando alguien no cumple lo que promete ¿Pero sabemos nosotros vivirla?

Un valor que todos reconocemos, pero que pocos sabemos defender, o del cual podemos abusar.

Transformar la imagen de una personalidad emprendedora, llena de energía, de fuerza y vitalidad, a una forma de ser propia y natural.

Es necesario sentirse comprendido para estar en un estado de alivio, de tranquilidad y de paz interior.

Los hombres no podríamos vivir en armonía si faltara la Confianza.

La perfección de la persona que sabe dar y darse, transmitiendo aliento y entusiasmo a quienes lo rodean.

Sin este valor nos quedamos solos.

Un valor fundamental para las personas, las familias y las naciones ¿Cómo puede cultivarse este valor desde nuestro interior?

Adelantarse a las circunstancias, conservar la compostura y el trato
amable.

Es tiempo de que los buenos propósitos se vuelvan realidad.

Personas ordinarias haciendo cosas extraordinarias.

Recuperar el interés por las personas que nos rodean y consolidar la relación que con cada una de ellas tenemos.

Los resentimientos nos impiden vivir plenamente.