Casi el 40% de los españoles recurre al mercado de segunda mano. Desde una plancha hasta unos neumáticos, un traje de novia o las joyas de la familia, los negocios de compra venta hacen el agosto.

José Luis empezó con una tienda de compra venta de oro y ha ampliado el negocio a dos locales de segunda mano. Además es liquidador: compra todo lo que haya en un negocio que quiebra.

El negocio de Javier también marcha muy bien. Ha traído de EE.UU una empresa que se dedica a la compra de joyas usadas para llevarlas al mercado americano.

En torno a la ropa de segunda mano hay todo un negocio no siempre transparente. Bajo un reclamo solidario proliferan contenedores de ropa usada por la ciudad. Los contenedores ""legales"" conviven con otros que sólo buscan la ganancia limpia. Esa ropa puede acabar en tiendas solidarias o vendida a terceros países. Según la OCU, cada uno de esos contenedores puede generar unos 3.500 euros a quien los instala.