Nuestro universo está sembrado de colosales trampas de las que nada puede escapar, ni tan siquiera la luz. Son zonas en las que la deformación de la malla espacio-temporal es máxima. Rincones del cosmos con un gran potencial destructor y todavía muy desconocidos. Los hemos denominado agujeros negros y en este capítulo de Redes, el astrofísico Caleb Scharf nos habla de ellos y nos enseña que no siempre son tan fieros como los pintan. Y La Mirada de Elsa abordará hoy el miedo a la insignificancia, que nos lleva a menudo a infravalorar nuestra vida al compararnos con los demás.

 

 

La cara amable del agujero negro - V.O.