En 1492 los Reyes Católicos junto con la Inquisición obligaron a los judíos a elegir entre la conversión al catolicismo o la expulsión de la península. 522 años después, una ley de reparación histórica espera ver la luz antes de que acabe el año. Los descendientes de aquellos judíos podrán reclamar la nacionalidad española.

Alejandra Abulafia, es una de las 90.000 personas que podrían acogerse a la nueva ley. Junto a ella hemos visitado las calles de Toledo, donde llegó desde Uruguay en busca de las huellas de sus antepasados.

Confiesa que no conoce a nadie que conserve las llaves originales de las casas, pero bromea con la idea de que el actual Museo del Greco albergara la casa de Samuel Leví Abulafia, el tesorero Real de Pedro I El Cruel. Para ella, conseguir la nacionalidad, sería cerrar un círculo.