Tras décadas de guerras y ocupaciones, Afganistán se enfrenta ahora al desafío de gestionar su propio futuro. Las fuerzas internacionales han comenzado a retirarse del país y todos se preguntan qué ocurrirá. España ha invertido cerca de 470 millones de euros en proyectos de cooperación y desarrollo al noroeste del país. La Agencia de Cooperación ha construido infraestructuras básicas para la población. Pero el mayor reto ha sido formar a jóvenes afganos para hacer frente al cambio que supone tomar las riendas de su propio destino. Pedro Soler y Juana Martín han viajado a un país que se mueve entre la esperanza de futuro y la amenaza de un pasado marcado por el miedo a los Talibanes.