A) VISITAR EL CASTILLO (Fotografías)
Desde el siglo XVI, sucesivos monarcas promovieron la construcción de fortificaciones en la costa del antiguo reino de Granada. Ante la dudosa eficacia de tales fortificaciones para defender las frecuentes correrías de piratas y corsarios, Carlos III, promulgó un Reglamento para la defensa de la costa, que propicia la reparación y edificación de nuevas fortalezas. El castillo de Guardias Viejas se construyó en 1764 para reemplazar una antigua torre situada a sus espaldas. Tenía como objetivo cubrir uno de los parajes más expuestos de la costa, impidiendo las frecuentes correrías de los moriscos y bereberes; y poner en seguridad los Baños de Guardias Viejas, a donde acudían muchos enfermos en busca de salud. Durante la Guerra de la Independencia fue destruido por los ingleses y reedificado con capital privado pocos años después.
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El edificio se concibe con planta cuadrangular alrededor de un patio de armas, desde el que se accede a la batería para seis cañones. Dos torreones la enlazan con un hornabeque formado por dos medios baluartes triangulares. El patio de armas distribuía el acceso a las estancias interiores, destinadas a albergar a un oficial y cuarenta soldados de infantería y caballería, además de una capilla, caballerizas y almacén de pólvora. Todas ellas cubiertas por bóvedas de medio cañón sobre muros de mampostería. |
En
la actualidad, convertido en Museo Didáctico, alberga una exposición permanente con
elementos militares representativos de finales del siglo XVIII y principios del XIX;
incluyendo uniformes militares, armamento variado y maquetas que representan los tres
tipos de fortalezas costeras implantadas por Carlos III.
Información recogida de:
- http://www.elejido.org/
- el libro "El Ejido: Espacio y tiempo".
Autor: Pedro Ponce Molina
B) PASEAR POR LOS ALREDEDORES
Desde los pies del castillo y siguiendo la carretera en dirección a
Almerimar nos encontramos, a unos 400 metros de distancia los Baños de Guardias Viejas (punto 2 del plano). (Fotografías)
. Los romanos, y a su imitación los hispanorromanos, cuidaron y conservaron las termas
que pudieron establecer en los manantiales naturales, como un servicio público a la
comunidad y como un rito religioso. Las termas de Guardias Viejas estuvieron en uso hasta
1934. Su agua sulfurosalina, está indicada para reumas, parálisis, afecciones cutáneas,
escorbúticas, úlceras e infartos glandulares. En 1841 había dos enfermeros cuyo
cometido era construir las chozas en que habitaban los enfermos y ayudar a éstos, y un
médico sin dotación. Durante el verano acudían muchas familias (1).
Se baja a él por una ancha y cómoda escalera de 26 peldaños que está dividida en dos
secciones, una de ellas con meseta que sirve a la vez de cuarto de vestir. Las
aguas no tienen corriente sensible ni total salida... La balsa que está contenida en el
fondo de un socabón de 30 pies de profundidad, es de grosera ejecución y presenta la
figura de un medio ovoide de 15 pies de longitud y 7 de ancho... Sus dimensiones solo
permiten bañarse a la vez a doce o catorce personas. (Referencia hecha por Manuel
Rodríguez Carreño en 1859 en su Topografía médica y estadística de la villa de
DalíasEditada en Almería) (2)
Continuando por la carretera llegamos a una loma en donde, al mirar al suelo, podremos ver
abundante cerámica romana y visigoda (punto 3 del plano).(fotografías).
Según algunas hipótesis las fuentes de riqueza de la ciudad romana de Murgi
provenía del plomo y la plata que extraía de las minas y del garum (especie de paté de
marisco, muy apreciado en Roma). Gran parte de la mercancía se exportaban a Roma en
vasijas de cerámica, a través de un puerto natural existente en esa misma zona de
Guardias Viejas. Los millones de estos restos acumulados pueden ser consecuencia de que
nos encontremos en el vertedero de las cerámicas que se rompían.
(1) Historia General de Almería y su provincia. Tomo2.
Autor: José Angel Tapia Ed. Cajal Almería
(2) Estudio de un Municipio de la Andalucía Mediterranea.
El Ejido Autor: Pedro Ponce Molina