Los científicos estiman el origen del Universo de hace unos 10-20 billones de años. La teoría actual, más aceptada es la del Big Ban, que dice que toda la materia en el Universo existió en un huevo cósmico (más pequeño que el tamaño de un átomo moderno) que explotó formando el Universo moderno. Las evidencias para el Big Ban incluyen:
El corrimiento hacia el Rojo: cuando las estrellas o galaxias se mueven alejándose de nosotros, la energía que emiten se corre hacia la zona roja del espectro de luz visible. Esto suele asociarse con el efecto Doppler. Edwin Hubble fue el primero en señalar que las galaxias se alejan de nosotros.
Radicación de fondo: en el espacio interestelar existe una ligera radicación de fondo que se observa cualesquiera fuere la dirección a la cual se apunten los radiotelescopios, se piensa que la misma es un residuo de la gran explosión (Big Ban).
Inmediatamente
después del Big Ban, se diferenciaron las fuerzas principales
(gravedad, fuerza nuclear débil, fuerza nuclear fuerte, etc.).
Y, si bien en el huevo cósmico
la materia y la energía tal como hoy la entendemos no
existían, se formaron rápidamente después de la
explosión. Luego, la materia comenzó a acumularse en
sistemas solares, “el nuestro”, comenzó a formarse hace
unos 5 billones de años con una gran “proto estrella” en
el centro. Los planetas quedaron en órbita a diferentes
distancias de la estrella y de su campo gravitacional atrajo “restos
de materia espacial” aumentando sus masas.
Los
procesos de desintegración radioactiva y la energía
liberada por los impactos de materia proveniente del espacio
calentaron la Tierra, que comenzaba a diferenciarse en una costra que
se enfriaba y un núcleo que incrementaba su temperatura. Los
impactos en la superficie, y el comienzo de fenómenos
volcánicos liberaron vapor de agua, dióxido de carbono,
nitrógeno, amoníaco, sulfuro de hidrógeno, y
metano, principalmente, y que estaba prácticamente carente de
oxígeno. Ninguno de los organismos que actualmente viven en
nuestra atmósfera hubiera podido sobrevivir en esas
circunstancias.
La
razón para que la Tierra contenga ahora mayor cantidad de
gases ligeros, es que el hidrógeno y el helio (más
ligeros) escaparon de la atmósfera de la Tierra en la medida
en que la fuerza gravitatoria no era lo suficientemente fuerte como
para atraerlos. Los planetas más grandes con una
gravitación
mayor, como Júpiter y Saturno, han mantenido una
atmósfera
densa de hidrógeno y helio. En contraste, la Luna, que es
mucho más pequeña, ha perdido su atmósfera. Se
supone que los gases volcánicos que formaban la atmósfera
primitiva, fueron liberados del interior de ésta y sirvió
para saturar la atmósfera y provocar lluvia.
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-Teoría hidrotermal: En el océano
Pacífico, a muchos miles de metros de profundidad, se han
descubierto fuentes hidrotermales de agua que brota a una temperatura
de 350 °C y está cargada de numerosas sustancias, entre
ellas sulfuro de hidrógeno y otros compuestos de azufre.
Alrededor de estas fuentes abunda la vida y proliferan unas bacterias
quimio-sintéticas que extraen su energía de los
compuestos azufrados del agua y que, de este modo, reemplazan a los
organismos fotosintéticos, que toman la energía de la luz
solar, además estas bacterias no pueden vivir en medios con
oxígeno. Las condiciones de vida que reinan en la proximidad de
estas fuentes recuerdan bastante a las comunes hace 3,5 m.a. Por eso
algunos investigadores defienden esta teoría, de que la vida
apareció en el fondo oceánico, cerca de estas fuentes
hidrotermales, y no en la superficie, en las charcas litorales
expuestas a la luz solar intensa.
-Teoría del caos: Stuart Kauffman, en su trabajo sobre
genética y complejidad plantea la posibilidad del surgimiento de
un tipo de vida como resultado de la emergencia espontánea del
orden del caos, a través del funcionamiento natural de las leyes
de la física y la química. Si la sopa primordial era
suficientemente rica en aminoácidos no sería necesario
esperar reacciones casuales. Se podría haber formado un
entramado coherente y auto-reforzado de reacciones a partir de los
compuesto sen la sopa.
Mediante la acción de
catalizadores, diferentes
moléculas podían interaccionar y fusionarse entre ellas
para formar un “complejo catalítico”. De esta manera el
orden emergente a partir de un sistema de caos molecular se
manifestaría en forma de un sistema que crece, aunque no
tendría ADN, ni código genético, ni membrana
celular, ya que tendría sólo: algunas de las
propiedades de la vida, como que sería capaz de crecer,
tendría una especie de metabolismo, absorbiendo de forma
continua “alimento” molecular en forma de aminoácidos,
otros compuestos simples que iría agregando a sí mismo
y un sistema primitivo de reproducción, extendiéndose
para cubrir un área más amplia. Esta idea,
significaría
que la vida no habría surgido como un acontecimiento casual,
sino como resultado de una tendencia hacia la organización
inherente a la naturaleza.
-Teoría físico-química: se le llama
así porque se basa en las condiciones físicas y
químicas que existieron en la Tierra primitiva y que hicieron
posible el surgimiento de la vida.
Hasta mediados del siglo XVIII,
se pensaba que los compuestos
orgánicos sólo podían formarse por la
acción
de los seres vivos, la síntesis en el laboratorio de la urea
(un compuesto orgánico), dio por tierra con esta creencia. En
1922, el científico ruso A. I. Oparin supuso que la vida
celular había sido precedida por un período de
evolución química.
Los estudios de las modernas
erupciones volcánicas avalan la
existencia de tal atmósfera, ya que, los gases volcánicos
que formaban la atmósfera primitiva debían de haber
contenido agua juntamente con metano y amoníaco. Se supone que
estos fueron liberados del interior de la Tierra y sirvió para
saturar la atmósfera y provocar la lluvia. Con el enfriamiento
de la superficie terrestre empezaron a formarse mares y lagos. Estos
primeros mares constituyeron la “sopa” o “caldo prebiótico”
o “primordial”, en la que los elementos químicos
presentes, bajo el impacto de los rayos ultravioletas del Sol, se
sintetizaron para producir compuestos orgánicos de
nitrógenos
complejos, como los aminoácidos. Este efecto de la
radiación
ultravioleta fue posible por la ausencia de Ozono en la
atmósfera.
Esta es la base de la hipótesis de Oparin-Haldane.
Toda la vida se organiza en
células, excepto los virus.
Incluso la célula más simple es un fenómeno
extremadamente complejo. La teoría estándar es
que el calor de la propia tierra hubiera sido suficiente para formar
compuestos complejos a partir de los simples. Las primeras formas de
vida eran capaces de almacenar energía derivada de la
radiación ultravioleta del Sol. Sin embargo, los cambios en la
composición e la atmósfera cortaron el suministro de
rayos ultravioletas. Entonces, ciertos agregados que habían
desarrollado la sustancia conocida como clorofila fueron capaces de
utilizar la luz visible que penetraba la capa de ozono y filtraba la
radiación ultravioleta. Estas algas primitivas consumían
dióxido de carbono y emitían oxígeno, llevando a
la creación de la atmósfera actual. Y por otros cambios
en la composición de la atmósfera, especialmente el
aumento de la cantidad de oxígeno molecular presente, dieron
el pistoletazo de salida a innovaciones biológicas
importantes que permitieron el surgimiento y diversificación
de nuevas formas de vida.
En 1950 Stanley Miller, un estudiante graduado, diagramó un experimento destinado a corroborar la hipótesis de Oparin, que presumía como condiciones de partida:
Ausencia o escasas cantidades de oxígeno libre, es decir, no combinado químicamente a otro compuesto.
Abundancia de: carbono, hidrógeno, oxígeno, y nitrógeno.
Los estudios de las modernas erupciones volcánicas avalan la
existencia de tal atmósfera.
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Miller hizo pasar descargas eléctricas a través de una
mezcla de gases que se asemejaría a la atmósfera
primordial. En un recipiente de agua, que en el modelo experimental,
representaba al antiguo océano, él recobró
aminoácidos. Subsecuentes modificaciones de la atmósfera
produjeron muestras o precursores de las cuatro clases de
macromoléculas orgánicas. Este es un esquema del
aparato que Miller utilizó:
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Explicación del esquema:
El recipiente de agua hirviendo proporciona calor y vapor de agua al aparato. Se mezcla con hidrógeno, metano y amoníaco y se la somete a una descarga eléctrica (para simular los rayos). El líquido resultante se enfría hasta condensarse y se lo deja gotear en la matriz en forma de “U”. Las sustancias químicas generadas en ese líquido son los bloques de construcción de la vida, las cuatro moléculas orgánicas principales y pequeñas que se encuentran en todas las células: aminoácidos, nucleótidos, azúcares y ácidos grasos. Aunque está en forma muy simple, es posible que estas sustancias químicas se unieran y formaran moléculas más grandes: polímeros. Por ejemplo, el enlace de los aminoácidos para formar proteínas supone la eliminación de una molécula de agua, algo que podría haber ocurrido dado el intenso calor seco. Una vez formados, los polímeros influyen en la formación de otros polímeros.
La interacción de las moléculas así generadas en la Tierra, se incrementó a medida que su concentración aumentaba. Estas reacciones podrían haber dado origen a moléculas más largas y complejas. La vida precelular podría haber comenzado con la formación de un ácido nucleico. Los productos resultados en base a esos ácidos nucleicos podrían haber quedado cerca del ácido nucleico y, eventualmente, ser rodeados de una membrana de lipoproteínas, que habría resultado en la primera célula.
Bioquímicamente, los sistemas vivientes se separan de los otros sistemas físico-químicos por, entre otras, las siguientes características:
La capacidad de reproducirse de una generación a otra. La mayor parte de los organismos actuales usan ADN como material hereditario. Recientes evidencias (ribozimas) sugieren que el ARN podría haber sido el primer ácido nucleico formado.
La presencia de enzimas y otras moléculas complejas esenciales para los procesos necesarios del metabolismo de los mismos. El experimento de Miller muestra como podrían haberse formado.
Una membrana que separa el medio interno del externo, que también delimita áreas celulares de no celulares.
La evidencia fósil soporta la idea que el origen de la vida en la Tierra comenzó en épocas tempranas: hace ya 3,5 billones de años. Por lo tanto, a partir de estas evidencias podemos suponer que la vida en la Tierra comenzó rápidamente luego del enfriamiento de la corteza y la formación de la atmósfera y los océanos.
Estas uniones son posibles gracias a la presencia de los tiostéres, que acoplados a los aminoácidos posibilitan la unión de estos. Estos protenoides presentan una característica: actúan como catalizadores, como hormonas. Gracias a la presencia de estos seudo-catalizadores fue posible la formación de compuestos más complejos. Es así como surgen los nucleótidos. Lo que significó un gran salto: una molécula capaz de guardar la información necesaria para su reproducción y sobre la cual el medio sería capaz de actuar, sobre la base de los errores cometidos al copiar la información.
Se cree que el primero en surgir fue ARN, ya que este es más reactivo que el ADN y para algunas reacciones no necesita de ningún catalizador, actuando el mismo como sustrato.
IV. EL ARN DE TRANSFERENCIA
C. De Duve postula, que en un comienzo sólo existió el ARN de transferencia, y que por la acción de los tiostéres se permitió la unión de los aminoácidos, luego, resultó más beneficioso copiar el código del ARN mensajero resultando así unas estructuras auto perpetuantes.
Con el paso del tiempo, este nuevo código permitió la formación de proteínas específicas que catalizarían distintas reacciones, dando paso así a un metabolismo, que superaría al protometabolismo propio de las proteínas generadas por los tiostéres. C. De Duve encuentra una relación entre los dos tipos de catalizadores, atacando al dogma central de la biología molecular, que plantea que la información genética es siempre transmitida de ácido nucleico a proteína, nunca a la inversa. Él dice que los multímeros proteicos sirvieron de molde para la formación del ARN.
Mucho tiempo después, apareció el ADN, que viene a diferir el proceso de simple expresión del ARN con uno de duplicación propiamente tal en el caso del ADN. Además, el ADN, provee una mayor protección de la información por su doble hebra, como también un sistema de copia mucho más fiel que el del ARN, y su estructura posibilita la expresión selectiva del código, lo que resulta necesario posteriormente en la diferenciación celular.
El siguiente paso en este proceso, es la compartimentación. Según Oparin y S. Fox, la primera instancia fueron los coacervados, pequeñas mico esferas de proteínas que tienen la propiedad de agruparse, dividirse, fusionarse y además catalizar ciertas reacciones. Esto fue posible cuando se auto ensamblaron ciertos lípidos con polipéptidos hidrofóbicos en pseudomenbranas que eran porosas para pequeñas moléculas, pero impermeables para los ácidos nucleicos y proteínas.
Estas características, habrían permitido que estas estructuras evolucionaran hasta al célula.
La naturaleza química de las moléculas biológicas, es un enigma sin responder. Todas las moléculas, sean las que sean, presentan (según la disposición de los átomos que las constituyen) formas distintas llamadas isómeros, que son simétricas entre sí. Las moléculas no biológicas están formadas por mezclas de isómeros (dextrógiros) y levógiros, en proporciones iguales. Por el contrario, las moléculas biológicas, y en particular los aminoácidos que forman las proteínas, tienen la particularidad de ser todas levógiras.
Ninguna hipótesis explica el fenómeno de cómo ha podido la vida eliminar uno de los isómeros y primar al otro, de manera satisfactoria.
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Este árbol esquemático, muestra los tres dominios. El termino “dominio” refiere a un nuevo taxón filogenético que incluye tres líneas primarias: archae, bacteria y eucaria. En línea descendente siguen seis reinos: I-Moneras, II-Arquobacterias (obviamente separadas de Moneras), III-Protistos, IV-Hongos, V-Plantas y VI-Animales. Cercano a la raíz, está el último antepasado común de las células modernas, LUCA, que equivale a lo que es Lucy en el árbol evolutivo de Homo Sapiens, es decir, no la primera célula, sino una célula ya evolucionada, con todas las características de sus futuros descendientes: las actuales procariotas y eucariotas (ADN, Código genético, síntesis proteica, etc.)
VII.
VIDA EXTRATERRESTRE
La investigación de la vida y las condiciones de existencia en otros planetas es el objeto de una ciencia nueva llamada exobiología.
Los descubrimientos de una molécula de Amonio en el espacio en 1968, marca el inicio del estudio de la química del espacio interestelar. La vida sólo puede surgir en determinadas condiciones físico-químicas favorables, en particular en lo relativo a la temperatura y a la presencia de agua en forma líquida. Estas condiciones limitan la investigación de indicios de vida a planetas situados a una distancia que, en el caso de nuestro Sistema Solar, está comprendida entre 0,95 y 1,5 unidades astronómicas del Sol.
Desde esta fecha se han descubierto cerca de 100 especies moleculares diferentes, pero, existen moléculas mucho más complejas que no son fáciles de examinar por la dificultad que existe en predeterminar correctamente la energía de la radiofrecuencia a la cuál, una determinada molécula absorbe o emite. Sin embargo, el hecho de encontrar compuestos orgánicos en el espacio interestelar, nos dice que la formación de estos compuestos es de carácter universal, luego, es posible pensar que la vida pudo haber venido del exterior y asentarse en la Tierra.
De interés resultan: los estudios hechos a materiales orgánicos encontrados en meteoritos. Estudios radioactivos efectuados a rocas lunares indican que en el pasado la Luna fue bombardeada por gran cantidad de meteoritos, eventos similares, pudieron haber ocurrido en la Tierra. Dentro de los meteoritos caídos a la Tierra, se han encontrado que en los del tipo condritas carbonáceas, que son los objetos más antiguos del Sistema Solar, hay estructuras fosilizadas que simulan una estructura algal y otras sin forma conocida, aunque no es posible concluir nada respecto al origen de estos fósiles.
Algunos ejemplos que sugieren que no podríamos ser únicos en nuestros Sistema Solar, son:
Venus, el segundo planeta que está más cercano al Sol y que parece similar a la Tierra en muchos aspectos, podría tener alguna forma basada en el Carbono.
Marte es más pequeño, está más lejos del Sol, tiene un campo gravitacional (que impide que la atmósfera se escape del espacio) menor y presenta evidencias de desplazamientos de agua en algún momento de su pasado. Si la vida empezó aquí, no sería tal y como la conocemos hoy.
Los otros planetas no se conocen tanto, pero parece imposible que Júpiter o Saturno tengan vida como la que actualmente conocemos. Pero, cabe destacar, que la información proveniente de la sonda Galileo, revela que uno de los satélites de Júpiter (Europa), podría presentar agua en estado líquido, por lo menos en forma temporal, deducción que resulta de la observación de una superficie con grandes bloques de hielo sin “cráteres de impacto”, indicativo de la continua emergencia de hielo nuevo, lo que avala la existencia de fenómenos volcánicos en el interior del núcleo. He aquí, el “cóctel” de donde podría emerger vida.
VIII.
LAMARCK Y DARWIN
Una teoría que plantea solución a la gran diversidad de especies en la Tierra, es la propuesta por Lamarck. Según él, los organismos son capaces de cambiar su forma, tamaño, color, etc., en respuesta a las influencias del medio. Además, estos cambios son heredables. Postula, que este proceso es gradual, luego, la necesidad de largos tiempos para el establecimiento de especies complejas.
Más adelante, vino Darwin, con su libro “On the origin of the Species”, en el que plantea cuatro puntos importantes. Los dos primeros señalan que todas las especies están en cambio permanente y que este proceso es gradual (las mismas hipótesis que hizo Lamarck). El tercer postulado es acerca del ancestro común. Según este, todos los organismos con algunas características comunes provienen de un mismo antepasado. La cuarta premisa, es el mayor aporte, propone que la evolución sería consecuencia de la selección natural ejercida sobre los individuos con pequeñas diferencias dentro de una misma especie. Postula que la selección natural actúa de forma que los individuos con la mejor combinación de características para interactuar con el medio, serán los que sobrevivan, ya que el alimento es siempre escaso. Así, la selección de distintos rasgos, va originando nuevas especies a lo largo del tiempo.
Desde Darwin, se han producido nuevos descubrimientos y avances que permiten explicar de mejor manera la evolución. Por ejemplo, la teoría genética, estudios de paleontología, etc.
Después de cien años, aún la mayoría de los postulados de Darwin tienen validez. Lo que se pone hoy en duda, es la gradualidad del proceso y que la variabilidad genética es más acción del azar.
Si se representara la historia de la Tierra (unos 4600 m.a.) en una escala, de modo que todo, desde la formación de la Tierra, hasta nuestros días, suceda en un año terrestre, se tendría lo siguiente:
Solidificación del planeta→ 19 de Febrero
Primeras formas de vida→ 23 de Febrero
Aparición del sexo en los microorganismos→ 22 de Junio
Aparición de eucariotas→ 27 de Junio
Aparición de invertebrados→ 16 de Noviembre
Aparición de vertebrados→ 23 de Noviembre
Aparición de mamíferos→ 15 de Diciembre
Aparición de primates→ 29 de Diciembre
Aparición de los homínidos→ 17:30 del 31 de Diciembre
Uso del fuego→ 3:12 del 31 de Diciembre
Toda la historia escrita de la Humanidad→ dos minutos antes del nuevo año