Índice Alfabético
Índice Temático
Dilemas Morales
Atividades Didácticas
Comentarios de Texto
Bibliografía

 

 

Sistemas políticos

 

 

 

Dilemas

 

A lo largo de la historia muchas personas se han enfrentado a las dictaduras, llevando a cabo actos políticos y pacíficos, e incluso utilizando la violencia en ocasiones para intentar combatir la represión del régimen. Sin ir muy lejos ni en el espacio ni en el tiempo, en España hubo bastantes ciudadanos que lucharon contra el régimen de Franco y en defensa de las libertades políticas y sociales. A muchos de ellos esa lucha les costó cárcel y, a veces, incluso la propia vida.

Sin embargo, hubo también otros ciudadanos que, sin estar a favor del régimen de Franco porque ellos se consideraban demócratas, no lucharon activamente en contra de la dictadura, tal vez por miedo a sufrir algún tipo de represión, tal vez por asegurarse su bienestar material sin verse envueltos en complicaciones políticas o sociales.

Si tú vivieras en una dictadura y fueras un ferviente defensor de la democracia, ¿qué actitud adoptarías: luchar activamente contra ella, a pesar de que esa lucha te pudiera costar incluso hasta la vida, o decidir no intervenir activamente por creer que, antes que la libertad, debes tener en consideración tu propia seguridad e integridad física?

Intenta argumentar tu respuesta con principio morales que la justifiquen.

 


 

 

Los pacifistas radicales de la no-violencia se oponen a los regímenes absolutistas mediante manifestaciones y actos pacíficos de resistencia, pero renuncian voluntariamente a desarrollar métodos violentos para derrocar a la tiranía.

Sin embargo, otros colectivos justifican la acción violenta contra cualquier régimen absolutista, argumentando que es la única forma de acabar con él, y basándose en razones morales que justifican, dadas ciertas circunstancias, el uso de una violencia legítima o moralmente no reprobable. No critican los métodos de la no-violencia, pero los consideran poco útiles en ciertas situaciones. De ahí, que opten por un enfrentamiento directo con el sistema. Lo podíamos representar con la famosa frase: "más vale morir que vivir de rodillas".

Señala los pros y los contras que encuentras en cada una de esas dos opciones, y explica por cuál de ellas te inclinarías tú en caso de vivir bajo la represión de un régimen totalitario.

 


 

 

Una de las cuestiones más polémica que enfrenta últimamente a los partidos políticos españoles –y, en general, a todos los del mundo desarrollado– es decidir qué actuaciones deben seguirse con el fenómeno masivo de la inmigración ilegal.

Para algunos, como los partidos de extrema derecha, hay que prohibir la residencia prácticamente a todos los inmigrantes; para otros, en cambio, los Estados desarrollados deben ser generosos y solidarios facilitando la entrada e integración laboral de miles de inmigrantes que huyen de la pobreza. Algunos partidos, menos radicales, proponen soluciones intermedias, como la de admitir anualmente un cupo determinado de trabajadores inmigrantes. De entre esos partidos, muchos proponen medidas policiales duras con los que entran en el país ‘sin papeles’; otros, por contra, son partidarios de conceder permiso de trabajo y residencia a ciudadanos de países donde hay guerra o condiciones de existencia insoportables.

Si tú te vieras enfrentado al dilema de regular la entrada de inmigrantes que buscan trabajo en España, ¿qué decisiones tomarías y en qué fundamentos te basarías para justificarlas?

 


 

 

Supón que perteneces a un partido y que estás ocupando un cargo público de libre designación (con un buen sueldo, por supuesto), para el cual has sido propuesto por tu propio partido.

Se producen cambios en el liderazgo de tu grupo, y el nuevo líder le da al partido una orientación mucho más derechista, algo que no cuadra con tus ideas, ya que tú te consideras un liberal de centro y te afiliaste a ese partido porque en aquellos momentos era la ideología que defendía.

Se te plantea entonces un conflicto moral: ¿qué debes hacer: ser fiel a tus ideas y dimitir de tu cargo, o seguir en él aunque el programa que defiende ahora tu partido está en contra de tus convicciones?

 


 

 

Uno de los grandes debates entre los partidos políticos es el que llevan a cabo los defensores del liberalismo económico y los partidarios del socialismo democrático o socialdemocracia.

Los primeros entienden que el Estado debe participar lo menos posible en la economía de un país, dejando en manos de la empresa privada la actividad económica y sin imponer leyes que dificulten la libertad del mercado (por ejemplo, no regulando el salario mínimo, no gravando con impuestos sociales a las empresas privadas, con el fin de que éstas obtengan más beneficios y puedan invertirlos nuevamente en el sector productivo, creando trabajo y riqueza, etc.).

Por contra, los socialistas defienden la intervención del Estado en la economía con el fin de gravar con impuestos los beneficios de las empresas para invertirlos en programas de ayuda social y servicios públicos (sanidad, educación, infraestructura, etc.) que favorezcan mayoritariamente a la población con menos recursos económicos. A la vez, intentan aprobar leyes que establezcan unas mínimas garantías sociales (salario mínimo, supresión del despido libre, obligación de que las empresas financien cursos de formación para sus empleados, etc.).

Los defensores del liberalismo afirman que ese sistema produce mucha más riqueza que el otro, y que cuando así sucede se beneficia toda la población, ya que hay más trabajo y las personas de valía profesional o las muy trabajadoras pueden ganar más dinero.

Los socialdemócratas, en cambio, insisten en que su sistema es más justo socialmente aunque cree menos riqueza; y que es más importante la igualdad social que la riqueza.

Si tuvieras que votar en unas elecciones entre esas dos opciones, ¿cuál escogerías y por qué?

 


 

 

Marx y tras él muchos de sus seguidores aseguran que sólo es posible acabar con la explotación económica e ideológica de la burguesía a través de una revolución violenta, ya que aquélla no entregará el poder jamás por medios pacíficos. La violencia revolucionaria queda justificada así como una forma legítima de violencia, ya que según el pensamiento tradicional marxista:

a) La revolución persigue un fin moral: acabar con el dominio de la burguesía para instaurar una sociedad solidaria y justa donde no existan desigualdades sociales.

b) Es el único medio posible para conseguir dicho fin, puesto que el poder burgués se niega a renunciar pacíficamente a sus privilegios de explotación.

c) Los sistemas políticos del capitalismo se encuentran al servicio de las clases dominantes, siendo imposible que la clase proletaria acceda al poder a través de los mecanismos de participación política previstos en dichos sistemas, ya que nunca podrán controlar los poderes económicos (banca, multinacionales, etc.), auténticos poderes en la sombra, de los que los políticos no son más que ‘títeres’, ‘hombres de paja’ o ‘fachadas’ al servicio de sus intereses económicos.

Expresa tu opinión al respecto de las cuestiones anteriores. Si se te planteará el dilema de si la violencia revolucionaria está o no justificada moralmente para acabar con la desigualdad social, ¿qué responderías y en qué fundamentos basarías tu repuesta?

 


 

 

Como probablemente conocerás por los medios de comunicación, desde hace muchos años EE.UU. está llevando a cabo un boicot económico contra el régimen comunista de Cuba, amparándose en que en dicho régimen no existe democracia ni respeto a los derechos políticos. Dicho embargo está provocando situaciones de pobreza extrema y de necesidades básicas entre la población cubana, la cual se encuentra dividida acerca de mantener o renunciar a su sistema socialista.

Cuba se caracteriza por un modelo igualitario de sociedad (aunque las condiciones de vida de la población no posean todos los recursos al alcance de las sociedades capitalistas), todo lo contrario de EE.UU., ya que a pesar de ser el país más rico del mundo, en él se producen grandes desigualdades sociales, con decenas de millones de ciudadanos viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

¿Te parece justo o injusto este boicot económico? Si de ti dependiera, ¿continuarías con él hasta conseguir que hubiera democracia en Cuba o lo suspenderías basándote en la teoría de la autodeterminación de los pueblos, es decir, del derecho que tiene Cuba a elegir su propia forma de gobierno, aunque ésta no admita la existencia de partidos políticos?

 


Inicio de página

Volver a Índice y Secciones