Índice Alfabético
Índice Temático
Dilemas Morales
Atividades Didácticas
Comentarios de Texto
Bibliografía

 

 

Problemática adolescente

 

 

 

Dilemas

 

Probablemente, a lo largo de tu vida, hayas tenido alguna discusión generacional con tus padres acerca de los estudios, tus gustos estéticos o tus formas de relación social. En esos casos, tú habrás procurado defender tus puntos de vista con los argumentos que considerases más convenientes. Ahora te vamos a pedir una inversión del punto de vista, es decir, que te coloques en el lugar de tus padres.

Imagínate que tienes un hijo que es buen estudiante, pero que al terminar la ESO decide que no quiere estudiar más y que prefiere ponerse a trabajar en un supermercado como mozo de almacén, argumentando que quiere ser libre y tener independencia económica para irse de casa. A ti, como padre o madre, esa decisión te parece claramente equivocada, porque piensas que tu hijo podría aspirar a culminar estudios superiores que le permitieran alcanzar una profesión ventajosa en el mercado de trabajo. En esos momentos se te plantea un dilema: debes dejar que sea tu hijo el que adopte libremente su decisión o, por contra, debes forzarlo a seguir estudiando con el argumento de que es menor de edad y todavía no puede saber con propiedad qué es realmente lo que le conviene.

Argumenta racionalmente, desde el punto de vista ético, tu respuesta.

 


 

 

Desde la perspectiva moral, las actitudes de rebeldía pueden ser justas o injustas. En muchas ocasiones de nuestra vida se nos plantea la necesidad de rebelarnos contra normas que nos parecen claramente injustas, aunque en no pocas ocasiones sintamos miedo de las consecuencias que puede acarrearnos nuestra actitud rebelde (castigos, sanciones, rechazo social, etc.). De ahí que, en esas ocasiones, debamos resolver el dilema de qué actitud tomar.

Veamos un ejemplo: un profesor chapado a la antigua prohíbe a sus alumnos asistir a clase con camisetas de estética heavy, argumentando que ofenden al buen gusto y pueden herir la sensibilidad de algunos alumnos que no comulguen con dichas ideas. Tú sueles llevar ese tipo de camisetas, porque te encanta esa clase de música, y las razones que te ha dado el profesor para justificar la prohibición no te parecen convincentes. Sin embargo, sabes que el profesor es un maniático y que si te rebelas contra esa orden por considerarla injusta y por no estar amparada en ninguna norma legal (la autoridad del profesor no puede extenderse a cuestiones que estén más allá de la educación y de la disciplina necesaria para desarrollar las clases con normalidad), te puede coger ojeriza y tal vez suspenderte (o cuanto menos no ayudarte a aprobar).

Se te plantea, pues, un dilema: ¿debes llevar a cabo una actitud de rebeldía aunque eso te plantee dificultades para el aprobado de la asignatura, o en cambio debes plegarte a los deseos del profesor, argumentando que es más importante asegurarse el aprobado que defender la estética personal?

 


 

 

Imagínate que estás locamente enamorado/a de alguien. Esta persona decide irse a vivir a una comuna, donde sus habitantes no sólo comparten todas sus propiedades, sino que también son partidarios del amor libre. Tú intentas disuadirlo de que se marche a la comuna, pero esa persona te dice que lo hace para ser fiel a sus creencias personales, a la vez que te invita a que lo acompañes en su nueva vida. Tú sabes que lo perderás definitivamente si no vas, pero tienes dudas acerca de dejar tu vida profesional y familiar por seguir a esa persona.

¿Qué harías? ¿Seguirías los impulsos de tu corazón o mirarías por tu futuro dentro de una sociedad competitiva y tradicional?

¿Piensas que esa persona es egoísta por seguir sus ideas sin tener en cuenta su relación afectiva contigo? ¿O es coherente? Desde el punto de vista moral, ¿qué es más importante para ti: ser fiel a las ideas o al amor?

 


 

 

Supónte que estás enamorado/a profundamente de una persona. Un día descubres que consume cocaína de forma habitual. Intentas hablar con ella y convencerla de que lo deje. Pero no te hace caso; es más, te dice que no lo dejará nunca y que tú debes respetar su decisión porque es un ser libre que sabe lo que hace. Tú le dices que no quieres convivir con un drogadicto, porque tarde o temprano la droga pasa factura, y tú no estás dispuesto/a a aguantar todo lo que vendrá después. Decides plantearle un ultimátum: o la cocaína o tú. Por supuesto, le ofreces tu ayuda para salir de su adicción y le concedes un plazo para tomar la decisión. Cumplido el tiempo, esa persona continúa tomando cocaína.

¿Qué harías tú? ¿Abandonarla definitivamente? ¿Ceder ante el amor y justificarte a ti mismo/a, diciéndote que son más importantes los sentimientos? ¿Continuar la relación pensado que con el tiempo y tu ayuda esa persona podrá ir eliminando su adicción?

 


 

 

Uno de los debates sociales más frecuentes en nuestros días es el que se da entre los partidarios de legalizar las drogas y los partidarios de mantener su prohibición.

Lee los argumentos de ambas partes que se encuentran recogidos en la definición de ‘drogas’ y argumenta a favor de una posición: ¿legalizarías o no las drogas? ¿Por qué?

 


Inicio de página

Volver a Índice y Secciones