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Dilemas
El derecho de asilo en España está reservado exclusivamente para aquellas personas que son perseguidas por motivos religiosos, ideológicos o a causa de sus creencias. Supón que tú eres el funcionario encargado de informar sobre la concesión o denegación de dicho derecho: - ¿Considerarías al fundamentalista un perseguido por motivos religiosos? - ¿Le denegarías el derecho de asilo por catalogarlo como terrorista? Debes redactar un informe razonado sobre tu decisión Tomado de VV. AA.: Sociedad, Cultura y Religión. Mileto Ediciones
Entonces, te planteas el siguiente dilema: ¿debes respetar su decisión porque ella afirma que la ha tomado libremente y que, al haber descubierto la ‘verdad’, se encuentra verdaderamente feliz, o, en cambio, debes intentar convencerla de que mortificándose llevará una existencia infeliz y de que ha sido manipulada? En suma, ¿debes intervenir en el asunto o no?
Francia es un país aconfesional y laico, es decir, sus leyes no reconocen la oficialidad de ninguna religión. Por tanto, en las escuelas públicas están prohibidos los símbolos religiosos. Una alumna musulmana acudió a clase portando un velo que le tapaba la cara. El director del centro le prohibió el acceso a clase si no se quitaba el velo, argumentando que la religión de cada uno era un asunto privado y que los centros públicos de enseñanza tenían sus propias normas de convivencia, entre las cuales había que incluir la aconfesionalidad de la enseñanza. El director del centro entendía que esa manifestación religiosa (obligación de llevar el velo para las mujeres, según ordena el Corán, libro sagrado de los musulmanes) podría herir los sentimientos de otras personas que comulgasen con religiones distintas o que simplemente fuesen agnósticas o ateas. Los que se manifestaron en contra de la decisión del director del centro, argumentaron que la forma de vestir de una persona (aunque estuviera inspirada en creencias religiosas) no podía constituir motivo de expulsión para ningún alumno. Si tú hubieras estado en el lugar del director, ¿qué habrías decidido?
En efecto, si existe libertad religiosa, cada ciudadano puede practicar la religión que quiera, siempre que con tales prácticas no se vulneren los derechos de los demás ciudadanos. Muchas sectas se amparan en ese derecho para evitar cualquier tipo de prohibición legal. En ocasiones, algunos gobiernos –argumentando que trataban de evitar males mayores como la manipulación, la extorsión y el abuso de personas pertenecientes a sectas religiosas (de lo que tienen constancia real, aunque no pruebas definitivas que pudiesen servir en un juicio para ilegalizar a esa secta)– no han respetado el derecho constitucional a la libertad religiosa y han prohibido las actividades de determinadas sectas de las que sólo tenían sospechas fundadas, pero no pruebas de que hubieran cometido delito. ¿Crees justificable que en un caso similar el propio gobierno se salte la ley, aunque el fin que persiga con esa medida sea bueno, o piensas que hubiera debido respetar por encima de todo el derecho constitucional a la libertad religiosa? ¿Qué hubieras hecho tú en el caso de estar en la piel de la persona responsable de tomar una decisión ante ese dilema?
Al cabo de un tiempo, lo ves casualmente por la calle y notas que su personalidad ha cambiado completamente. Te dice que es feliz y que al fin ha encontrado lo que tanto buscaba. Te acaba confesando que se ha convertido en miembro activo de un grupo religioso, del cual tú has leído que actúa con procedimientos sectarios y que resulta peligroso por las técnicas de manipulación de conciencia que utiliza. Intentas contarle lo que has leído sobre ese grupo religioso, pero él te contesta que todo eso son mentiras que han inventado los enemigos de la religión. Te insiste repetidamente en que él ha elegido libremente ese tipo de vida y que no la cambaría por nada del mundo. Te ruega en nombre de la vieja amistad que no digas nada a su familia sobre ese encuentro fortuito. Le tranquilizas diciéndole que así lo harás. Sin embargo, luego, cuando ya estás en tu habitación, te surgen las dudas: ¿ha sido sincero o es que han manipulado su cerebro? ¿Qué es mejor para él: volver a su antigua situación depresiva o encontrarse feliz con su nueva condición, aunque corra el peligro real de ser manipulado y explotado por los líderes de la secta? ¿Qué debes hacer: guardar silencio o informar a la familia del encuentro para que lo denuncien a la policía e intentar rescatarlo de la secta? Aunque le has dado de palabra de no decir nada, ¿sería inmoral no cumplirla en este caso? ¿Debes respetar más la libertad individual de tu amigo que a tu conciencia, la cual te dicta que te pongas en contacto con la familia?
¿Te parece que la lucha armada es la solución lógica a los problemas de las desigualdades, puesto que los pobres no tienen ningún poder político ni económico para defender su situación? ¿Qué harías tú si, por una parte, tus creencias se basan en el amor al prójimo –en la no violencia– y, por otra parte, no puedes ni quieres aceptar esa situación de injusticia social? Tomado de VV. AA.: Sociedad, cultura y religión. Mileto Ediciones
Los teólogos partidarios de la ordenación sacerdotal de la mujer (como ocurre, por ejemplo, en otras iglesias cristianas de orientación protestante o evangelista) argumentan que en la Biblia no se prohíbe que la mujer lleve a cabo funciones sacerdotales y que el hecho de que Cristo eligiera sólo varones obedece a razones históricas y culturales exclusivamente, puesto que en aquella época la mujer estaba marginada de las actividades de la vida pública. Si tú fueses teólogo y en un concilio tuvieras que votar a favor o en contra de la ordenación sacerdotal de la mujer, ¿qué votarías y por qué?
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