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Estado y poder

 

 

 

Dilemas

 

El concepto de Estado de Derecho implica, entre otras cuestiones, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la labor de vigilancia y respeto que deben mostrar los poderes públicos con respecto al llamado imperio de la ley. Sin embargo, en muchas ocasiones, los poderes del Estados hacen "la vista gorda" ante funcionarios que incumplen la ley, cuando no son esos mismos poderes quienes financian o llevan a cabo acciones contra la ley –de manera secreta, por supuesto –de, con el fin de conseguir algún beneficio para el conjunto de los ciudadanos. En tales caso, esas intervenciones se justifican mediante la conocida como Razón de Estado (ver término).

Uno de los casos más conocidos en España a ese respecto es la creación del GAL (Grupo Antiterrorista de Liberación) por algunos miembros de los cuerpos de seguridad españoles, cuya misión era atentar contra miembros de ETA que se encontraban en Francia. Como sabrás, fueron descubiertos, juzgados y condenados algunos de los responsables del GAL (policías, guardias civiles y políticos entre ellos). Sin embargo, se acusó hasta el mismo Presidente de Gobierno español de conocer su existencia y de no hacer nada para terminar con el GAL.

Imagínate que tú eres un alto cargo público con responsabilidad política y capacidad de decisión para plantear misiones a los Servicios Secretos.

-¿Hubieras permitido la creación del GAL o no?

- En el caso de que, aunque no lo hubieses autorizado tú, otras personas subordinadas tuyas sí lo hubieran hecho, y tú conocieras a los integrantes del grupo, ¿qué harías: callarte y dejar que siguieran actuando puesto que tú no eres responsable directo de sus acciones, o denunciarlos?

- ¿Adoptarías la posición de ordenar la finalización de las actividades del GAL, pero silenciarías los nombres de las personas que intervinieron, intentando dar ‘carpetazo’ al asunto y evitando que fueran juzgados los responsables?

Justifica moralmente, en todos los casos, tus respuestas.

 


 

 

Se convocan elecciones a las que se presentan únicamente dos partidos: uno defiende el modelo de Estado de bienestar, y otro, en cambio, se muestra contrario a dicho modelo.

El primero propone acciones que tiendan a la igualdad social, aunque para ello se deban cobrar más impuestos y ralentizar la marcha de la economía, creando menos riqueza para el país y menos puestos de trabajo, aunque se producirá un incremento en las prestaciones sociales para los más desfavorecidos de la sociedad.

El otro partido pretende un modelo económico liberal: menos impuestos a las empresas con el fin de que éstas creen riqueza y puestos de trabajo, aunque con esa política el Estado ingrese menos dinero en Hacienda, y tenga que disminuir sus inversiones en servicios sociales como la sanidad o la educación. A la larga eso fomenta las desigualdades sociales, aunque crecen el empleo y las rentas de una parte de la población, y se incrementa la riqueza de la nación.

¿A quién votarías tú y por qué?

 


 

 

Pide a tu profesor que explique brevemente en clase el problema entre Israel y la Autoridad Palestina en los territorios de Gaza y Cisjordania.

Después, reflexiona sobre la actitud frecuente del gobierno israelita de apelar a la Razón de Estado para perpetrar el asesinato de dirigentes palestinos, justificando dichos actos tanto por represalias contra los ataques palestinos como por motivos de seguridad nacional.

Existen muchos países que desean imponer sanciones internacionales a Israel para acabar con estas prácticas, pero siempre lo impide EE.UU. (tradicional aliado de Israel) con su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Si estuviera en tu mano, ¿impondrías duras sanciones a Israel por esos asesinatos? O al contrario, ¿los justificarías como una forma de autodefensa frente a los ataques terroristas palestinos? Según tu opinión, ¿está justificada la Razón de Estado en este caso o no? Explica detalladamente tus razones en uno u otro sentido.

 


 

 

Por desgracia, el caso que te planteamos ha sucedido realmente en muchas ocasiones. Tiene que ver con el concepto de ‘obediencia debida’, la cual obliga a cualquier militar a acatar las órdenes de un superior jerárquico. En caso de no hacerlo, puede recibir duras sanciones.

Sin embargo, y así ha sucedido muchas veces, en ocasiones las órdenes dictadas por un superior son manifiestamente injustas. El Código Militar, no obstante, permite a un inferior a negarse a cumplir las órdenes cuando éstas sean manifiestamente inconstitucionales o puedan afectar a la dignidad de las personas.

Imagínate que tú eres un capitán del ejército al que su general da la orden de ocupar el Congreso de los Diputados para secuestrar a los representantes del pueblo (tal y como sucedió en nuestro país hace pocos años, durante el fallido golpe de estado del 23-F).

¿Qué harías? ¿Obedecer sin preguntar, porque así lo dice la ley militar y amparándote en la obediencia debida, a la vez que te dices a ti mismo que tú no eres responsable moral de tus actos porque te encuentras obligado y sin libertad de decisión? ¿O desobedecer la orden, aunque ese acto te cueste una sanción y, tal vez tu propia carrera militar, ya que por ello te pueden expulsar del ejército (en numerosas ocasiones, militares que se negaron a obedecer órdenes así –algunos militares republicanos, durante los inicios de la Guerra Civil española, por ejemplo– fueron juzgados sumarísimamente y fusilados en pocas horas)?

 


 

 

Un profesor abusa de su poder en clase. Los alumnos habéis protestado ante el director del centro, pero éste no hace caso de vuestras quejas, ya que prefiere creer lo que le cuenta el profesor antes que a vosotros. El profesor amenaza con suspender en su asignatura al próximo alumnos que vaya a quejarse ante el Director.

¿Qué harías tú? ¿Seguir los criterios de la justicia moral y volver a denunciarle, aunque eso te pudiera costar el suspenso si el director no toma cartas en el asunto y continúa protegiendo al profesor? ¿O dejar las cosas como están, porque sabes que ese profesor aprueba siempre a los alumnos que no son problemáticos, diciéndote a ti mismo que ya habéis hecho todo lo que estaba en vuestras manos con la primera denuncia?

 


 

 

Uno de los más frecuentes debates sociales que se dan en las democracias modernas es el que versa sobre la conveniencia o no de que los delincuentes cumplan íntegras las penas de prisión a las que han sido castigados, es decir, la llamada reinserción social del delincuente (conmutarle penas carcelarias cuando se tenga la certeza de que ya no representa un ‘peligro social’ y de que puede integrarse socialmente).

Según los partidarios de esta última, Rousseau tenía razón al afirmar que el ser humano es bueno por naturaleza y que son las condiciones sociales en las que ha crecido y el tipo de educación recibida los que provocan que algunas personas se conviertan en delincuentes. Por tanto, se entiende que la función esencial de la cárcel no consiste únicamente en castigar el delito, sino básicamente en conseguir una ‘reeducación’ de esa persona para hacerle comprender la inmoralidad de sus acciones pasadas y conseguir que sea capaz de reinsertarse en la sociedad arrepintiéndose de sus actos delictivos.

Sin embargo, los detractores de la reinserción social se encuentran más cerca de las tesis de Hobbes acerca de que el hombre es egoísta por naturaleza, y de que sólo el miedo al castigo hace que se comporte socialmente sin seguir sus inclinaciones hacia el egoísmo innato. Por tanto, proponen que los delicuentes cumplan íntegras sus penas, puesto que de esa manera se dará ejemplo público y se evitará que muchas personas sientan la tentación de delinquir.

En la actualidad, en España está reconocida como derecho de los presos la reinserción social. Ahora bien, imagínate que se abre un debate en el Parlamento sobre esta cuestión para decidir si mantenerla o abolirla (aprobando a la vez el cumplimiento íntegro de las penas). Si tú fueras diputado, ¿qué votarías y por qué?

 


 

 

La idea del Contrato social se basa en que debemos ceder parte de nuestros derechos (de los que tendríamos en el caso de vivir solos y sin relación con los demás) si deseamos convivir en sociedad, ya que, como es sabido y según refiere la sentencia popular, "mis derechos acaban allí donde comienzan los de los demás".

Basándose en esa idea, el filósofo John Rawls propuso que si queremos alcanzar la justicia social debemos ceder parte de nuestros derechos (sobre todo los que afectan a nuestras condiciones de bienestar social) a los más necesitados con el fin de alcanzar una verdadera igualdad social.

Pues bien, ¿qué estarías tú dispuesto a ceder para conseguir acabar con la pobreza, con la discriminación social, con la desigualdad económica, etc.? ¿O piensas que esa labor no te corresponde a ti como persona individual sino tan sólo al Estado y a las organizaciones internacionales?

 


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