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Bien y felicidad

 

 

 

Comentarios de texto

 

  Aristóteles cree que el bien supremo del hombre es la felicidad. Ésta es la máxima virtud. Pero a diferencia de su maestro Platón, para quien el Bien es único, la felicidad (o el bien en Aristóteles) consiste en el ejercicio perfecto de cada actividad propia del hombre. En este sentido, hay muchos tipos de bien, unidos cada uno de ellos a una virtud distinta. Es necesario partir de la experiencia propia y de los hechos para alcanzar el máximo grado de perfección y virtud en cualquier actividad. De este modo, se alcanza la felicidad o la bondad, a la que se llega por muchos caminos.

Durante el período helenístico, las distintas corrientes éticas mostraron sus diferencias con respecto al tema del bien. En el estoicismo, el bien representa la virtud más alta. Ésta se consigue viviendo de acuerdo con la Naturaleza, a la que consideran un Todo ordenado y racional. Para alcanzar el bien o la virtud han de evitarse por completo las pasiones (dolor, temor, placer, deseo sensual) mediante el autodominio y la ataraxia (o imperturbabilidad del ánimo). En el terreno del conocimiento, es posible ser virtuoso o bueno a través de la epojé o suspensión del juicio.

Algo muy distinto piensan otras escuelas de esa época, como el hedonismo o el epicureísmo. El hedonismo considera que el bien es la satisfacción del placer sensual, mientras que el epicureísmo considera que la felicidad del hombre consiste en la búsqueda del placer, un placer moderado que se consigue obrando ‘con buen cálculo’. No elegimos cualquier placer, sino que a veces evitamos placeres porque de ellos se deriva un dolor mayor. De acuerdo con esto, todo placer es por naturaleza un bien, pero no todo placer ha de ser aceptado.

El bien dentro de la moral cristiana también presenta distintos aspectos. En pensadores como San Agustín o Santo Tomás, el fin último del hombre es la contemplación de Dios. Dios representa el máximo Bien y la más alta Verdad, de modo que una persona se hace virtuosa en la medida en que se aproxima al conocimiento de lo divino (...)

En la época moderna, la reflexión sobre el bien plantea el problema ético que consiste en saber si los valores morales –entre ellos la idea del Bien- son naturales (y, por consiguiente, innatos y esenciales al ser humano) o si, por el contrario, son convencionales y fruto del acuerdo entre los hombres. Esta discusión estuvo ya presente entre Sócrates y los sofistas. De acuerdo con este planteamiento, algunos autores del XVIII, como Condillac, creen que por naturaleza algunos hombres sufren ante el dolor ajeno y se complacen con los placeres de los demás, por lo que cabe decir que son buenos o benevolentes. Así, el bien depende de una sensibilidad connatural al ser humano. También Rousseau cree que el hombre es por naturaleza bueno, pero es la sociedad el que lo pervierte y distorsiona. De ahí que sea necesario regresar al ‘estado de naturaleza’ original en el que la humanidad es ajena a las injusticias e intereses creados por la sociedad. Contra esto, Hobbes plantea que el ser humano es por naturaleza egoísta, y se mueve por el deseo de dominio y por la necesidad de evitar la muerte. Lo que hace que los hombres no se devoren los unos a los otros es el acuerdo mutuo mediante normas y leyes morales y jurídicas establecidas convencionalmente. Es lo que él llama contrato social.

El llamado utilitarismo inglés reflexiona también sobre la naturaleza de los valores morales, incluido el bien. Para Stuart Mill, Bentham o Godwin, el fundamento de la psicología humana es el principio del placer y del dolor: el hombre persigue por naturaleza el placer y evita el dolor. El criterio básico para definir el bien es la cantidad de placer que puede conseguirse tanto individual como socialmente. El utilitarismo acepta las bases de una moral establecida convencionalmente. Para ellos, por tanto, lo bueno es la mayor felicidad para el mayor número de personas. Hume considera que el bien es lo útil. Lo útil es lo único que aumenta el placer y disminuye el dolor.

Kant dedicó buena parte de su obra a analizar y profundizar en el fundamento de la moral y de las costumbres. Según él, la moral es intrínseca y connatural al hombre. Lo bueno, el bien, es la buena voluntad. El ser humano se mueve naturalmente entre una disposición al bien (en tanto que ser ético y social) y una inclinación al mal (en tanto que ser empírico-sensible), siguiendo el principio maniqueísta de la lucha entre el Bien y el Mal. Su ética formal, frente a las éticas materiales anteriores a él (incluido el utilitarismo de muchos empiristas), es básicamente una ética del deber. El bien es la consecución de una acción por respeto a la ley. La ley o la norma se presenta así como el principio regulador de nuestra conducta, de manera que una acción es buena por naturaleza si se obra por deber, de modo incondicionado y tomando la ley como finalidad en sí misma. La moral y la religión se unen en Kant gracias a la idea del Bien. Ya que el ser humano es un ser dotado, por naturaleza, de libertad y de razón, puede juzgar, medir y condenar sus propios actos. El uso adecuado de la razón, como guía de conocimiento práctico, puede emanciparle de la barbarie y tender al Bien supremo, que es el provecho de la comunidad universal.

VV. AA.: Diccionario de filosofía para estudiantes

 

Enumera todas las concepciones de bien que se recogen en el texto anterior, explicando su significado concreto.

Enumera, siguiendo criterios de preferencias personales, cuáles son las tres concepciones del bien con las que te sientes más identificado.

Según tu opinión, ¿por qué existen tantas y variadas concepciones sobre el bien? ¿Significa eso que es imposible alcanzar una definición universal del bien con la cual estén de acuerdo la práctica totalidad de los seres humanos?

Expresa tu opinión personal acerca del debate sobre si la idea de bien es algo natural a todos los humanos o, en cambio, es un concepto cultural que se transmite mediante una educación en valores.

 


 

 

  AFORISMOS SOBRE EL MAL

 

- El mal consiste en la ausencia del bien. SAN AGUSTÍN.

- Según la filosofía, el mal no es nada real, sino sólo una privación. DESCARTES.

- El mal puede ser metafísico, físico y moral. El mal metafísico consiste en la simple imperfección, el mal físico en el padecimiento, y el mal moral en el pecado. LEIBNIZ.

- El mal se puede tomar de tres maneras: como privación del bien, como dolor, o como la cosa que causa la privación del bien o que produce el dolor. MALEBRANCHE.

- El mal no existe en sí mismo: es un factor psicológico que es irracional. A. VARGAS.

 

Comenta, uno a uno, el significado de los anteriores aforismos.

Expresa tu opinión personal sobre los mismos, indicando si estás o no de acuerdo con cada uno de esos aforismos y porqué motivo piensas así.

 


 

 

  Veamos en primer lugar la eudemonía. La versión habitual de este término al español, ‘felicidad’, en la actualidad denota quizás ante todo una sensación subjetiva de satisfacción o placer (como en la expresión "más feliz que un niño con zapatos nuevos"). Sin embargo, los griegos atribuían la eudemonía a alguien haciendo referencia más bien a lo que normalmente sería la fuente de esos sentimientos, es decir, la posesión de lo que se considera deseable, algo más parecido a un juicio objetivo.

Así pues, alguien puede ser denominado eudaimon porque es rico, poderoso, tiene buenos hijos, etc.; si bien estas cosas pueden procurar satisfacción, la atribución de eudemonía no la implica necesariamente (si así fuese, la máxima de Solón "no llames feliz a ningún hombre hasta que ha fallecido" sería literalmente absurda...). Por supuesto, el término ‘felicidad’ también puede utilizarse en un sentido ‘objetivo’, pero probablemente sólo por derivación del otro sentido: si "la felicidad es un café caliente", esto es así porque o bien el café o el calor le hacen a uno sentirse feliz.

Rowe, C.: La ética de la Grecia antigua

 

Aunque te parezca un tanto extraño el texto, intenta explicar con tus propias palabras lo que quiere decir el autor del mismo. Si lo necesitas, busca el significado de los términos que desconozcas en un diccionario o enciclopedia.

¿Estás o no de acuerdo con la máxima de Solón? ¿Por qué?

Según tu opinión, ¿puede ser infeliz alguien que tenga satisfechos todos sus caprichos?

 


 

 

  Tenemos por un gran bien contentarnos con lo suficiente, no porque siempre debamos tener poco, sino para vivir con poco cuando no tenemos mucho (...).

Así, cuando decimos que el placer es el fin no nos referimos a los placeres de los lujuriosos y los que consisten en el goce material, como se figuran algunos ignorantes de nuestra doctrina o contrarios a ella o que la entienden erróneamente, sino que unimos el no padecer dolor en el cuerpo con el tener el alma tranquila (...).

Ni la posesión de las riquezas, ni la abundancia de las cosas, ni la obtención de cargos o el poder, producen la felicidad y la bienaventuranza, sino la ausencia de dolores, la moderación en los afectos y la disposición del espíritu que se mantenga en los límites impuestos por la naturaleza.

Epicuro: Carta a Meneceo

 

En el texto anterior, el autor defiende que el placer consiste, esencialmente, en la ausencia de dolor más que en la satisfacción inmediatas de los deseos. ¿Estás de acuerdo con esa idea o no? Intenta justificar tu opinión.

¿Por qué es buena una moderación en la satisfacción de los placeres?

 


 

 

  A partir de Sócrates, la ética se configuró de una forma más concreta. Sus discípulos irán determinando sucesivamente en qué consiste eso que llamamos vida virtuosa. Aristóteles será el primero en identificar el bien con la felicidad. Puesto que el fin supremo de todos los seres humanos es alcanzar la felicidad, será bueno todo aquello que contribuya a dicho fin.

Ahora bien, ¿qué entendemos por felicidad? ¿Cómo conseguirla? Veamos las tres respuestas más importantes que se dieron en la antigüedad a esta pregunta.

Para Aristóteles, lo que caracteriza al hombre es la razón, la cual le ha llevado al estudio a la vida intelectual. Una vida buena para Aristóteles será una vida dedicada al estudio. Ser feliz consiste en autorrealizarse de esta manera, porque para él era lo más propio del hombre, lo que le distinguía de todas las demás criaturas. De este modo se logra una vida buena o eudemonía. Una vida buena es una vida equilibrada que no comete excesos de ningún tipo: "la virtud está en el término medio".

Otra forma de entender la felicidad fue la de los cínicos y los estoicos que consideraron que el modo de lograr la felicidad era siendo autosuficientes, rechazando riquezas y cosas innecesarias: ser autosuficiente se consigue valiéndose uno por sí mismo sin depender de nada ni de nadie. Los estoicos argumentaron que el hombre feliz era aquél que conseguía dominar sus pasiones, ya fueran dolorosas o placenteras. A este autodominio físico y psíquico del cuerpo se lo conoce con el nombre de ataraxia.

Esta forma de entender la felicidad no era suficiente para los epicúreos. Para ellos, ser feliz es lo mismo que sentir placer, evitando lo que pueda causar dolor o sufrimiento. A las personas que simpatizan con esta postura se les llama hedonistas.

Tovar, M: Ética

 

Describe los tres conceptos de felicidad que aparecen en el texto y emite tu opinión personal acerca de los mismos.

¿Crees que, en la actualidad, la mayoría de las personas comulgarían con las ideas aristotélicas o estoicas acerca de lo que debe entenderse por felicidad? Según tu opinión, ¡por qué sucede esto?

¿En qué consiste para ti la felicidad? Pon ejemplos concretos de lo que es ‘una vida feliz’ según tu criterio.

 


 

 

  ‘Fin’ puede significar "terminación", "límite" o "acabamiento" de una cosa o de un proceso. Puede entenderse a) en sentido primariamente temporal, como el momento final; b) en sentido primariamente espacial, como el límite; c) en sentido de "intención" o "cumplimiento de intención", como propósito, objetivo, finalidad.

Desde Aristóteles se ha entendido con frecuencia la noción de fin (y la de finalidad) en relación con la idea de causa. El fin es "causa final" o "aquello por lo cual" algo se hace. Así, la salud es fin (o causa final) del pasear, pues se pasea con el fin de conseguir o mantener la salud.

(...) La distinción entre la causa final y el fin mismo se expresa con frecuencia en el lenguaje ordinario mediante la distinción entre el fin y la finalidad. [Para Aristóteles] en la Ética, el fin es el término a que apunta la ejecución de algo, el propósito.

Ferrater Mora, J.: Diccionario de filosofía abreviado

 

Señala las diferencias entre las tres acepciones del concepto ‘fin’ que se recogen en el texto.

¿Qué es eso de la ‘causa final’?

Según Aristóteles, las acciones éticas deben tender hacia un fin. ¿Por qué motivo?

 


 

 

  Según Kant, las finalidades sólo tienen significación moral cuando están subordinadas al punto de vista del orden de los fines y de la obligatoriedad general. Como finalidad última, que prueba en sí misma su carácter moral, en la humanidad del ser humano está la exigencia que insta a considerar a éste como fin en sí y no meramente como medio.

La acción determinada por este principio es la acción moral, la acción libre o autónoma en sentido estricto. Sin embargo, la libertad de reflexión moral sólo puede ser eficaz en la actividad práctica si puede integrarse en los motivos de la vida psíquica, para determinar junto a ella la búsqueda ulterior de fines.

Schöpf, A.: Diccionario de ética

 

Según tu punto de vista, ¿qué quiere decir Kant cuando afirma que el ser humano debe ser considerado siempre como un fin en sí mismo y nuca como un medio para alcanzar ciertos fines?

Intenta explicar el significado de la última frase.

 


 

 

  Estamos ya en la tesis central del maquiavelismo, la que lo ha hecho famoso: el fin (la permanencia en el poder) puede hacer inevitables los medios. En muchas más ocasiones describe Maquiavelo con frialdad esta "realpolitik" de la vida moderna; así, por ejemplo, cuando indica al príncipe, "la ofensa que se hace a un hombre debe llevarse a cabo de modo que no se pueda temer la venganza".

Pero hay siempre en Maquiavelo cierta contención, o quizás sólo el instinto de que no es prudente dejarse regir sólo por la ambición de poder, porque esto se puede volver contra el propio príncipe, De ahí que hable de la "virtú" como requisito fuera de lo común que también ha de poseer el gobernante (...)

El nombre de Maquiavelo aparecerá siempre como sinónimo de malas artes sinuosas y de hipocresía, aunque tal vez no sea del todo justo, pues, como observa Eugenio D’Ors, si Maquiavelo hubiese sido verdaderamente maquiavélico, se habría guardado de escribir, y hubiera escondido su pensamiento. Pero, en lugar de ello, y una vez retirado de la vida política, pudo mirar fríamente las acciones humanas, mereciendo por ello este comentario de Francis Bacon: "mucho debemos a Maquiavelo y a otros como él, que escribieron sobre lo que hacen los hombres y no sobre lo que deberían hacer".

De Antón, R. M.: Historia de la filosofía y la ciencia

 

Explica detenidamente las ideas que se expresan en el texto.

¿Qué quiere expresar Maquiavelo en la frase de su obra El Príncipe recogida en el texto?

Comenta personalmente el sentido de la frase de Francis Bacon.

 


 

 

  Acostúmbrate a considerar que la muerte no es nada para nosotros, puesto que todo bien y todo mal están en la sensación, y la muerte es pérdida de la sensación. Por ello, el recto conocimiento de que la muerte no es nada para nosotros hace amable la mortalidad de la vida, no porque le añada un tiempo indefinido, sino porque suprime el anhelo de inmortalidad.

Nada hay temible en la vida para quien está realmente persuadido de que tampoco se encuentra nada temible en el no vivir. De manera que es un necio el que dice que teme a la muerte, no porque haga sufrir al presentarse, sino porque hace sufrir en su espera: en efecto, lo que no inquieta cuando se presenta es absurdo que nos haga sufrir en su espera.

Así pues, el más estremecedor de los males, la muerte, no es nada para nosotros, ya que mientras nosotros somos, la muerte no está presente y cuando la muerte está presente, entonces nosotros no somos. No existe, pues, ni para los vivos ni para los muertos, pues para aquellos todavía no es, y éstos ya no son. Pero la gente huye unas veces de la muerte como el mayor de los males, y la reclama otras veces como descanso de los males de su vida.

Epicuro: Carta a Meneceo

 

Analiza la argumentación de Epicuro en el texto anterior, señalando cuáles son los argumentos que maneja para criticar el miedo a la muerte.

Expresa tu opinión personal sobre el texto anterior: ¿estás de acuerdo con él o no? ¿Por qué?

 


 

 

  El credo que acepta la Utilidad o Principio de la mayor Felicidad como fundamento de la moral, sostiene que las acciones son justas en la proporción en que tienden a promover la felicidad e injustas en cuanto tienden a producir lo contrario de la felicidad. Se entiende por felicidad el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad, el dolor y la ausencia de placer...

Ahora bien, esta teoría de la vida suscita desagrado en muchas mentes. Como dicen, suponer que la vida no tiene un fin más elevado que el placer (...) es un egoísmo y una vileza, es una doctrina digna sólo del cerdo.

Ahora bien, es un hecho incuestionable que quienes tienen conocimiento y capacidad de apreciar y gozar, dan una marcada preferencia al modo de existencia que emplea sus facultades superiores. Pocas criaturas humanas consentirían que se las convirtiera en alguno de los animales inferiores a cambio de un goce total de todos los placeres bestiales... Es mejor ser un hombre insatisfecho que un cerdo satisfecho, es mejor ser Sócrates insatisfecho que un loco satisfecho.

Stuart Mill, J: El utilitarismo

 

¿Por qué son mejores los placeres intelectuales que los físicos, según el autor?

¿Crees tú que todo aquello que sea útil a un número muy amplio de personas es necesariamente bueno? ¿Por qué sí o por qué no? Pon uno o varios ejemplos al respecto.

 


 

 

  Dos son las razones que nos pueden mover a opinar que hay que oponer al término medio el exceso o el defecto: por una parte, se considera la cosa misma y se pregunta cuál de los dos extremos está más cerca o más lejos del término medio. Por ejemplo, ¿está más lejos del término medio el derroche o la prodigalidad? Así, pues, lo que está más alejado del término medio se estimará con razón que se opone más a él (...). Parece ser más opuesto al término medio el defecto, al menos en este caso.

Hay otro punto de vista para esta valoración: aquellas cosas a que nuestra naturaleza se muestra más inclinada son más contrarias al justo medio; por ejemplo, por naturaleza estamos más inclinados a la intemperancia y a la falta de honestidad que a la modestia y al decoro. Por consiguiente, aquellas cosas a las que somos más propensos adquieren un volumen mayor, y las cosas que más fácilmente adquieren un volumen mayor son más contrarias al término medio.

Aristóteles: Gran Moral

 

Haz un resumen de las ideas principales del texto.

¿Piensas tú que la virtud siempre está en el término medio? Justifica tu opinión.

 


 

 

  Otro filósofo que ha llevado a cabo una crítica radical de la utopía como forma ilusoria del conocimiento ha sido K. Popper. Acusa al pensamiento utópico de:

- Su imposibilidad de realización, ni siquiera como un proyecto a largo plazo. Según Popper, la realización efectiva de las utopías conduciría inexorablemente a un cambio radical de la propia naturaleza humana, y eso es imposible.

- El pensamiento utópico no se atiene a los hechos de la realidad, además de desconocer la evolución de la historia. Para Popper, la historia demuestra que los iluminados que accedieron al poder y trataron de poner en práctica una utopía cayeron en el absolutismo y en la dictadura.

- El triunfo de la utopía significaría la creación de una ‘sociedad cerrada’ donde sería imposible la pluralidad de opiniones, matando con ello el modo democrático de gobierno.

Sea cual sea nuestra opinión acerca de las utopías sociales, siempre nos quedarán las que, tal vez, sean las palabras más hermosas que se han dicho sobre ella. No tienen autor conocido. Fueron escritas por una mano anónima en una calle de París cuando las algaradas contraculturales de Mayo 68: "¡Seamos realistas: pidamos lo imposible!".

VV. AA.: Filosofía

 

Analiza detenidamente, una a una, las críticas que Popper realiza con respecto a las utopías.

¿Cómo interpretas la frase del Mayo 68 recogida en el texto?

  Busca información sobre Mayo del 68 y escribe un breve texto donde expliqué en qué consistió ese movimiento y cuáles fueron las ideas que defendieron. Después, expresa tu opinión personal acerca de esas ideas.

 


 

 

  Estas prácticas personales conforman el ámbito de lo moral, un ámbito que no está en los "bienes" o "males" naturales, sino en la virtud como actividad propia del ser humano. Más que hablar de virtudes en plural, la virtud estoica es singular, se trata de una "sabiduría práctica" o "Prudencia" con mayúsculas, que es fuente de otras virtudes como la justicia, el valor o la templanza. Esta "sabiduría práctica" se concreta en el momento de la decisión como momento propiamente moral. Más que pensar en la realización concreta, en las repercusiones o en las consecuencias de una acción, la virtud estoica se determina desde una buena voluntad. La razón es fácil: el modo de llevar a la práctica una decisión o las consecuencias de la misma no siempre dependen de nosotros. Si son elementos que escapan a nuestra voluntad, no podrá estar en ellos el camino de la felicidad.

Esta "sabiduría práctica" que nace de la libertad interior es el camino para la tranquilidad de espíritu, para la serenidad de la voluntad ante cualquier tipo de situación o circunstancia, sea ésta de naturaleza interna (afectos, pasiones) o externa (sociedad, destino). Esto no significa que el sabio estoico sea feliz porque carezca de instintos, porque no tenga problemas con sus sentimientos, o porque no sepa encauzar sus pasiones como todos los mortales. Significa que esta sabiduría es un medio específicamente racional para no ceder a los instintos, para rechazar las pasiones y para controlar las emociones (ascetismo moral). Esto es lo que los estoicos llama apátheia o imperturbabilidad, y que no supone una ausencia total de sentimientos, sino una cautela ante lo que pueda atentar contra su serenidad. Aplicado a la aceptación de lo que sucede externamente, supondrá tanto la inalterabilidad en medio de las desgracias, como la inmunidad ante las torturas y sufrimientos.

Domingo, A.: 10 palabras claves en Ética

 

Haz un resumen del texto.

¿En qué cosiste la felicidad para los estoicos? ¿Está de acuerdo con esa idea de felicidad o no? ¿Por qué?

Según tu opinión, ¿es bueno rechazar las pasiones? Justifica racionalmente tu respuesta.

 


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